Radioaficionados camagüeyanos prestaron servicio en territorio santacruceño

Santa Cruz del Sur, 7 oct.- Intrépidos, solidarios, sagaces e incansables son algunos de los adjetivos que distinguen a los cerca de 900 miembros que integra la Filial de Radioaficionados (RA) de la provincia de Camagüey. Seis jóvenes de esa Organización No Gubernamental (ONG) cargaron sus mochilas con sus cosas personales y equipos de comunicación, en cuanto se le pidió apoyo del servicio las 24 horas, ante la amenaza que representaba el potente huracán Matthew para la geografía sur del oriente cubano.

Todos se sintieron felices cuando este miércoles Sandor Sanz Fernández, presidente de esa dependencia de la Federación Cubana de RA, los felicitaba a través de los pequeños, pero eficaces medios, a nombre del ministro de las comunicaciones y los máximos directivos del archipiélago por el cumplimiento de la tarea.

Hasta acá vinieron estos muchachos sin exigir nada, sólo preguntaron en qué sitios se encontraban los locales donde desempeñarían la labor, sin interesarse por comodidad alguna.

Yaneisa Brígido Benítez vino acompañada de su esposo Yainel Villanueva Roja. “Nos despedimos en la Empresa Municipal de las Telecomunicaciones (ETECSA). Él fue para la comunidad La Caobita y yo hacia el poblado “Cándido González”, evocó la muchacha, trabajadora de la oficina del historiador en La Ciudad de los Tinajones. “Nos comunicábamos empleando los indicativos establecidos, sin desatender nuestro deber”, agregó.

Su media naranja se desempeña como comunicador en la empresa agropecuaria de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). “Deseábamos que no sucediera nada malo a la infraestructura económica y social del municipio. Lo importante, claro está, son las vidas humanas, pero si un fenómeno atmosférico de cualquier categoría no afecta en nada es mucho mejor”.


Wilfredo Bandomo Ramírez, electricista de la entidad porcina fue liberado cuando el compromiso le golpeó la aldaba de la puerta de su hogar. “Fui destinado al poblado Haití; por suerte todo terminó sin ser portador de malas nuevas. A nadie le gustan las afectaciones, si la naturaleza nos ayuda a evitarlas eso permite mantener los avances”.


En el segundo nivel del edificio que ocupa la ETECSA quedó Guillermo Tergas Esquivel. De las tres categorías de RA que existen en Cuba, este despachador de ferrocarril ya adquirió la primera.

“Para adquirir esta categoría se requiere recibir cursos en la academia de la filial relacionados a la red de emergencia, electrónica básica, la parte sobre las comunicaciones internacionales, entre otras cuestiones”.

Cada uno de ellos enviaron un fuerte abrazo a sus dos camaradas que en el momento de realizar este trabajo se encontraban en las comunidades Flor de Mayo y Forestal, respectivamente.

Por fuente segura se le informó al reportero que ya este grupo solidario había regresado pleno de regocijo al Camagüey legendario. Ojalá vuelvan al terruño por quehaceres de otro tipo en la actividad de RA y no a dar seguimiento al desarrollo de algún devastador huracán. Si así fuera, la potencia de estos jóvenes es superior a cualquier evento de esa envergadura.