Desde Uruguay gran llamado a la unidad (+ Fotos)

Montevideo, 11 nov.- Construir una hoja de ruta común será uno de los objetivos centrales de la Jornada Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo, que sesionará en Uruguay del 16 al 18 de noviembre próximo.

 

La cita reunirá en Montevideo a miles de representantes de los movimientos y organizaciones sociales y otras expresiones del campo popular de América Latina y el Caribe, bajo el lema ¡Ni un paso atrás!. ¡Nosotros, los pueblos, continuamos en lucha!’.

Durante los tres días de encuentros habrá debates en torno a cuatro ejes: la lucha contra el libre comercio y las trasnacionales; la profundización de los procesos democráticos y la defensa de la soberanía, y la integración desde los pueblos.

Los puntos que conforman la agenda buscan la acción y movilización en el actual contexto que vive la región de dominio del mercado y donde se identifica la solidaridad y el internacionalismo como principios de unidad.

El llamamiento a la jornada convoca, en una de sus partes, a juntarse ‘para construir una pauta de movilización y lucha que nos encuentre unidas/os desde nuestra diversidad, capacidad y presencia organizada en los países y territorios, en las comunidades, lugares de trabajo y estudio’.

Para demostrar, indica, que frente a la ofensiva ultraliberal, conservadora, reaccionaria e imperialista, los pueblos del continente ‘continuamos en lucha, construyendo un proyecto alternativo de solidaridad, integración y soberanía’,

Martha Villatoro, de la Confederación Sindical de las Américas, declaró a Orbe semanas a atrás la necesidad que tenemos de reagrupar nuestras fuerzas para no sucumbir ante lo que es tan evidente hoy en nuestra región.

En ese sentido, llamó a defender una perspectiva mejor para los pueblos de nuestra América donde hay que derrotar la contraofensiva del enemigo y lograr avances más sustantivos.

La Jornada Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo estuvo precedida por una serie de encuentros y movilizaciones a nivel continental en los dos últimos años para ir tejiendo, de manera colectiva, puntos de vista y la unidad en la diversidad.

Tiene su génesis en la cita de noviembre de 2015 en La Habana, Cuba, cuando se celebró el Encuentro Hemisférico ‘Derrota del Área de Libre Comercio de las Américas: 10 años después’, donde se articularon gran diversidad de sectores sociales, pueblos indígenas, campesinos, sindicalistas, intelectuales y otros.

VOZ DE LOS PUEBLOS La Jornada Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo es considerada como hecho político y social de gran trascendencia por la magnitud y coyuntura que vive América Latina.

En entrevista con Orbe, el secretario de Relaciones Internacionales de la Central Sindical PIT-CNT, el uruguayo Fernando Gambera, precisó que al evento podrá concurrir todo el que se sienta afín a la multitud de voces y luchas que libran hoy los pueblos de la región.

En ese sentido, invitó a todos a participar y a visitar la página www.jornadacontinental.org, donde aparecen las inscripciones, y garantizó que ‘sus aportes van a ser tenidos en cuenta’.

Aseguró que no hay ningún tipo de filtro ni de cuestiones que puedan impedir la presencia de ninguna organización ni de compañeros que quieran asistir, solo se trata, dijo, de compartir principios a defender en un universo que es absolutamente inclusivo, según enfatizó.

Desde ahora y hasta el día que comience la jornada, la preocupación está en ‘darle al evento la mayor visibilidad posible’, que se conozca por todos los medios a nuestro alcance, pero también que cada asistente sea un multiplicador, manifestó.

Gambera señaló que la valoración política del Secretariado Ejecutivo de la Central Obrera PIT-CNT, junto a las demás organizaciones y movimientos sociales uruguayos, es que el encuentro constituye ‘un hecho histórico para el país por el tamaño y la coyuntura que vive la región’.

La Jornada, explicó, es la síntesis y construcción de un esfuerzo de muchísimos compañeros y organizaciones sociales del espectro de luchas de América toda, desde Canadá hasta Argentina, y que tuvo como punto de partida a La Habana en 2015.

En esa ocasión, añadió, celebramos los 10 años de la caída del Área de Libre Comercio de las Américas en Mar del Plata, Argentina, y allí se decidió ‘recomponer, reconstruir o repensar una columna de lucha, resistencia y de perspectiva a nivel continental’.

El trabajo ha sido arduo, de muchas reuniones en Montevideo, Nicaragua, Panamá y Brasil, y ahora estamos a pocos días de la concreción, apuntó.

El líder sindical manifestó que la cita tiene cuatro ejes fundamentales como núcleo de lucha y uno de ellos es ‘la defensa de la democracia y la soberanía’, el cual está muy relacionado con la política mantenida por Estados Unidos contra Cuba en más de 50 años.

‘Los cubanos decidieron establecer su sistema democrático e institucionalidad y pese a décadas de que es así, los gobiernos estadounidenses han mantenido su política agresiva y de bloqueo que todos hemos rechazado’, comentó.

Subrayó que tiempo atrás uno pensaba que esta situación podía comenzar a revertirse y a flexibilizarse de forma progresiva y, sin embargo, lo anunciado por la administración de Donald Trump en junio último es todo lo contrario.

‘No se puede hablar ni exigir democracia cuando en verdad no se respeta la democracia ni soberanía de otros Estados’, remarcó.

DEMOCRACIA PARTICIPATIVA

‘La cita en Montevideo es una posta más en ese proceso que entendemos es fundamental para revertir la situación a nivel regional’, señala a Orbe el argentino Diego Montón, uno de los que alzará su voz en la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo.

Miembro de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo Vía Campesina, Montón representará a su país en este encuentro, a 12 años de la derrota del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas).

En opinión del activista campesino, la cita reviste gran importancia por la diversidad de sujetos y organizaciones que participan y por la vocación de construir unidad, de debatir en torno a propuestas.

Hay mucho para aportar hacia el horizonte donde queremos transitar, no es solamente hablar de la democracia en términos formales sino hablamos de una democracia participativa que requiere creatividad y nueva institucionalidad, declaró.

Para el también representante del Movimiento Nacional Campesino Indígena hoy no puede haber democracia sin reforma agraria, sin soberanía alimentaria, sin participación y sin construcción del poder popular.

Este no solo es un proceso de resistencia en cuanto a decirle No al neoliberalismo, sino que hay un conjunto de propuestas que ponen como protagonistas al movimiento popular y sindical de América Latina.

Montón considera que el proceso de estar jornadas es muy importante primero porque no se trata de un encuentro en particular sino de un proceso de convergencia que tiene varios años y que incluso comenzó a gestarse mucho antes de esta ola de retorno de la derecha en algunos países.

Se creó con una convergencia plural de movimientos populares, sociales, sindicales, de mujeres de la región con miras a recuperar la articulación en memoria de lo que había significado la derrota del ALCA, en Mar del Plata, a partir de un conjunto de lucha que logramos unificar a nivel continental, subraya.

Ese proceso inició planteando la necesidad de profundizar la participación de los movimientos en organizaciones como Unasur, el ALBA y distintos mecanismos de integración y comenzó a recuperar la memoria de la lucha contra el ALCA. A partir de ahí, agrega, luego se fueron traduciendo en jornadas contra el neoliberalismo por la democracia.

Montón destaca además que el evento es fundamental también porque cuenta con la representación de distintas expresiones de todo el continente lo que le da una gran referencia geográfica y territorial. Sobre el momento que atraviesa su país considera que es muy diferente a la situación de Brasil, porque aquí el Gobierno se logró legitimar por medio de elecciones y hay una parte de la población que ha entrado en lo que nosotros denominado como ‘una estafa electoral’ porque, dijo, se basa en parte de la manipulación que hacen los medios de la realidad. Ahora ya empiezan a verse claramente las intenciones y quienes están detrás, es un grupo concentrado de empresas, sostuvo.

Vienen a instalar de nuevo un modelo extractivo y dependiente y endeudado de Argentina y en ese sentido tenemos muchos desafíos para fortalecer la unidad del campo popular, sostener la movilización intensa y sobre todo volver a construir una propuesta programática que ponga de nuevo horizontes de esperanza y de futuro y que pueda dialogar con todos los sectores del pueblo, incluidos aquellos que hoy están engañados y apoyando al Gobierno, enfatiza.

El activista social considera que todo este proceso de una ofensiva de la derecha es una proyección de la crisis financiera de 2008, en el cual convergen todo tipo de crisis, alimentaria, energética, climática y es una respuesta del capital concentrado, del capital financiero, de las trasnacionales.

Para esta fase en la que entramos ya va a hacer mucho más difícil que se logre lo que entre comillas hablan de gobernabilidad de la mano de gobiernos policlasistas porque a partir de la crisis, ya hay sectores importantes que profundizaron su ofensiva de derecha.

Por lo tanto, subraya, será necesario repensar las propuestas políticas desde expresiones netamente populares. En ese sentido, insistió en retomar la necesidad de la reforma agraria popular, de la soberanía alimentaria, de la reforma política y la profundización de la participación popular y fundamentalmente la integración regional económica y política desde los pueblos, con base en la solidaridad y complementariedad.

NECESIDAD DE REARTICULARSE

Para Rafael Freire Neto, la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo constituye, sobre todas las cosas, un llamado a la unidad.

En estos momentos resulta necesario crear una fuerza unitaria, independientemente de los matices políticos de cada uno de sus componentes, para juntarnos todos en la lucha contra el neoliberalismo, declaró a Orbe el secretario de Política Económica y Desarrollo Sustentable de la Confederación Sindical de las Américas (CSA).

Hay que ser tolerantes y lograr construir una agenda mínima para poder unirnos, insistió el dirigente sindicalista, quien subrayó además que ‘las luchas tienen que ser complementarias; ninguna sustituye a la otra’.

Refiriéndose al contexto en el cual se desarrollará la Jornada en la capital uruguaya, Freire Neto señaló que este se caracteriza por el avance en la región de una ola neoliberal conservadora que impone a las fuerzas sociales y políticas la necesidad de rearticularse para poder frenarla.

Por otra parte, agregó, hay un fuerte ataque a la democracias puesto de manifiesto en los golpes perpetrados en los últimos años por elementos reaccionarios en Honduras, Paraguay y más recientemente en Brasil.

De ahí la urgencia de reunirnos, ahora en Montevideo, para trazar una agenda conjunta de movilizaciones en defensa de la democracia, dijo.

El dirigente de la CSA destacó asimismo la participación en la cita urugyaya de una amplia representación brasileña y anticipó que la misma expondrá allí los ataques contra los derechos de los trabajadores y de la ciudadanía en general que lleva adelante el gobierno golpista de Michel Temer.

En particular, consideró, será abordada la llamada flexibilización de la legislación laboral impulsada por Temer y aprobada por el Congreso, que implica un retroceso de años en las conquistas de la clase trabajadora y cambia incluso el perfil de la misma.

La Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo colocará también en el centro de su agenda la defensa de los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Cuba, ante la escalada agresiva del nuevo gobierno estadounidense encabezado por Donald Trump, adelantó.

Ya la convocatoria a la cita en Montevideo deja en claro que allí podrán darse ‘muchos pasos en nuestra construcción como un sujeto político que emprenderá más y más luchas y movilizaciones continentales’ bajo las banderas de la solidaridad y el internacionalismo.

Nos encontraremos -reafirma- para compartir experiencias de lucha y resistencia en los territorios, lugares de trabajo, comunidades y en los diversos espacios desde donde mujeres y hombres se afianzan en su empeño por construir una referencia del proyecto de justicia, inclusión, tolerancia y respeto que pueblos y naciones reclaman. (Tomado de Semanario Orbe)  (Prensa Latina)