Definen estatus de encuentro Putin-Trump en Hamburgo

Moscú, 5 jul.- El encuentro del presidente ruso, Vladimir Putin, y su similar estadounidense, Donald Trump, será con la formalidad requerida y de ninguna manera ”casual”, aclaró el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov.

 

La forma del encuentro en el marco de la cumbre del Grupo de los 20 (G-20) en la ciudad alemana fue motivo de especulaciones en los medios de prensa locales y norteamericanos que hablaron, incluso, de diferencias en ese sentido dentro de la Casa Blanca.

Algunos asesores, siempre según medios estadounidenses citados aquí, abogaban por que la cita fuera algo casual, de pie y con el menor protocolo posible, en tanto otros consideraban necesario un encuentro formal como corresponde a dos estadistas.

Peskov pareció disipar esta jornada las especulaciones en torno al formato de la reunión, en tanto quedó abierta la posible agenda a abordar, aunque se espera el tratamiento del conflicto sirio, la crisis ucraniana y los nexos bilaterales.

Otro tema podría ser la confiscación de bienes en Estados Unidos, propiedades de la embajada rusa en ese país, realizada tras una orden de expulsión de diplomáticos emitida al finalizar 2016 por la anterior administración del demócrata Barak Obama.

La llegada de Trump a la Casa Blanca, pese a prometer en su campaña electoral una mejora en los nexos con Moscú, para nada significó la devolución de dos mansiones de descanso, bajo control de la misión rusa desde mediados del siglo pasado.

Medios de prensa locales comentan que ni siquiera en los peores momentos de la Guerra Fría, Washington afectó las propiedades mencionadas al realizar expulsiones de diplomáticos soviéticos, lo cual ocurrió con frecuencia.

Putin y Trump llegan a Hamburgo en el peor momento de los vínculos bilaterales, con tensión en el espacio aéreo sirio, donde operan aviones de ambos países, y tras la aprobación en el Senado norteamericano de más sanciones contra Moscú. En la ciudad germana, el mandatario ruso también se reunirá con su similar surcoreano, Moon Jae-in; con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, y con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.