Bloqueo yanqui afecta desarrollo de la Biotecnología en Camagüey

Camagüey, 27 oct.- En el Tribunal de Mujeres contra el bloqueo, constituido por la Federación de Mujeres Cubanas, (FMC), la investigadora del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, (CIGB) de Camagüey, Ileana Sánchez Ortiz, denunció las restricciones que impone el bloqueo yanqui contra Cuba, “que impiden la adquisición de reactivos, materias primas, insumos, piezas de repuesto y equipamiento de alta tecnología en Estados Unidos, para los programas de investigación”.

En esa institución científica de la provincia de Camagüey, se produce la vacuna recombinante anti-garrapaticida Gavac, tanto para el mercado nacional como para la exportación.

“Disponemos de una capacidad productiva actual de más de 15 millones de dosis en el año; sin embargo, el bloqueo impide que la vacuna cubana pueda llegar a los Estados Unidos, para el programa de inmunización del ganado.

“Tenemos información, –agrega la investigadora–, que en el Estado mexicano de Tamaulipas, fronterizo con territorio de los Estados Unidos, donde las garrapatas son endémicas, se realizó un estudio y se demostró que la eficacia de la vacuna cubana, producida en el CIGB de Camagüey, fue del 99 por ciento.

“En el año 2012, la vacuna GAVAC fue evaluada por la USDA ARS Center for Tick Research Laboratory, y el resultado de eficacia para el control de garrapatas fue del 99,9 por ciento”.

Según datos de la Resolución, que Cuba presenta ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, para exigir el cese del bloqueo, “con el uso de GAVAC, una vacuna de carácter totalmente ecológico, se reducirían los riesgos de la contaminación a ambos lados de la frontera, EEUU-México, y la aparición de enfermedades transmitidas por garrapatas.

“Si no existiera el bloqueo, Cuba podría suministrar este producto a los Estados Unidos, y en particular a los territorios ganaderos de Tejas y Baja California; lo que proporcionaría ganancias de 2 millones 250 mil dólares para Cuba, y mejoraría sensiblemente un sector donde los daños ocasionados por las garrapatas se calculan en el orden de los 100 millones de dólares anuales”.

La investigadora camagüeyana del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, Ileana Sánchez Ortiz, denuncia además, que “las medidas del gobierno norteamericano, para modificar algunos aspectos del bloqueo, aunque positivas, han sido limitadas y la mayoría están dirigidas a ampliar transacciones ya autorizadas.

“¿Por qué el Presidente Barack Obama no autoriza el libre intercambio comercial, para que Cuba pueda acceder a mercados más cercanos, y nuestra vacuna contra la garrapata pueda beneficiar también a los ganaderos norteamericanos y a su pueblo?”.

En el campo de la biotecnología, Cuba padece otros efectos del bloqueo yanqui, recogidos en el Informe que se presenta ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

“El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) ha enfrentado dificultades para pagar las tramitaciones y tasas de mantenimiento de patentes cubanas en Australia y en Nueva Zelanda. Los bancos australianos se negaron a recibir los pagos desde Cuba.

“Ante la posible pérdida de las patentes en ese territorio, se buscaron vías de pago alternativas, a través de un bufete europeo, que asumió esos servicios, con incrementos del cinco y del diez por ciento, respectivamente, de los honorarios originales”.

La realidad es que en el sector financiero, Estados Unidos mantiene la prohibición de abrir cuentas corresponsales de entidades bancarias cubanas en bancos estadounidenses, lo que continúa impidiendo el normal desarrollo de los negocios y transacciones comerciales de Cuba.

Otros ejemplos concretos se reportan hoy “con la Agencia CPA del Reino Unido, a través de la que se paga en Estados Unidos la patente de la vacuna cubana contra la Haemophilus influenzae B, o Hib. Esas afectaciones representaron un gasto total adicional en el periodo, de más de dos mil 700 dólares, por encima del costo que hubiera representado de haberse pagado directamente.

“El CIGB también se vio imposibilitado de exportar a Tailandia 60 mil bulbos de la vacuna Heber-Biovac HB, contra la Hepatitis B, como se había pactado con la compañía farmacéutica tailandesa PharMaLand”.

Estados Unidos mantiene en el mundo una política de acoso contra empresas y bancos que realicen operaciones comerciales o financieras con Cuba; y a pesar del inicio del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre los dos países, desde diciembre de 2014, “suman 49 las multas impuestas a entidades estadounidenses y extranjeras por violar el bloqueo”, de acuerdo con los récords de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del gobierno norteamericano, a los que accedió Cubadebate.

“El valor acumulado de esas penalizaciones, supera los 14 mil 397 millones de dólares, cifra sin precedentes en la historia de la aplicación del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba”.

La directiva presidencial y el último paquete de medidas del gobierno norteamericano, a pesar de algunos aspectos positivos, van más allá, enfatiza la investigadora camagüeyana del CIGB, Ileana Sánchez Ortiz.

“Es evidente el carácter injerencista de la política contra Cuba, por lo que denunciamos los programas subversivos que pretenden socavar los principios de la Revolución entre los jóvenes y los trabajadores por cuenta propia; y ratificamos que las relaciones de cooperación tienen que ser sobre bases de plena igualdad y reciprocidad, y sin injerencia de ningún tipo en los asuntos internos de nuestro país”.

A pesar del bloqueo, las camagüeyanas, quienes representan más del 50 por ciento de la fuerza técnica y profesional en los sectores de la salud y la ciencia, cada día se levantan para atenuar las duras condiciones que impone la criminal política yanqui y luchar por la vida y el bienestar de los cubanos.