Atentos santacruceños a votaciones en ONU contra el bloqueo

La fosilizada política genocida del gobierno de los Estados Unidos jamás conseguirá cambiar la incorruptible ideología revolucionaria santacruceña.

En este territorio la moral combativa prosigue enérgica en las tareas productivas, educacionales, de Salud Pública, preparación para la defensa, la vigilancia popular en los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y el uso racional de los recursos.

El presidente Donald Trump se ha empecinado en arreciar el cerco unilateral hacia Cuba, únicamente porque los hombres y mujeres de la Isla preservan el rumbo decidido, el himno mambí y la bandera de la estrella solitaria, libre de amos.

Seguiremos como deseamos aunque a los imperialistas les moleste. Nunca señores yanquis aceptaremos su desfachatado modelo. El modelo de este archipiélago, si no lo saben,  transita más socialista, más próspero y más sustentable.

Estamos bloqueados hace más de medio siglo, sin embargo los sentados en las flamantes sillas de la Casa  Blanca no quieren dar ni la manga de la camisa a torcer ni reconocer que la arcaica medida no ha servido nunca para asustar a nadie.

La maliciosa estrategia yanqui daña al pueblo cubano, pero a Trump ni a su comparsa de serviles se les puede ocurrir invitarnos a escuchar “recitales” de búfalos rabiosos. Aquí nadie tiembla ni con fiebre alta: remember Girón.

Este miércoles primero de noviembre devendrá en victoria gloriosa para la Mayor de las Antillas convertida en Fidel, Martí, Camilo, el Che, Celia, Mariana. Es la Cuba intachable, digna, de fisonomía nítida decidida a no doblegarse, la que se levanta para todos los tiempos.

Los lugareños nos mantendremos atentos también a la importante jornada. El numeroso voto aplastará otra vez el maligno accionar de los gobernantes del norte revuelto y brutal.