Diseñan guantes que traducen el lenguaje de señas

Washington, 15 jul.- Científicos estadounidenses diseñaron un guante que traduce el lenguaje de señas y envía la información en forma de texto a una tableta o teléfono inteligente, reportó la revista Plos One.

 

Según sus creadores, ingenieros de la Universidad de California, el sistema ‘fue construido a partir de componentes que cuestan menos de cien dólares y no requieren síntesis química ni condiciones de temperatura e higiene extremas para su ensamblamiento’.

Tras varias pruebas, los investigadores concluyeron que el equipo es capaz de determinar con éxito las 26 letras del alfabeto.

Los especialistas reconocieron que ya existen otros sistemas de reconocimiento de movimientos que son muy precisos y están basados en mecanismos ópticos como cámaras o receptores infrarrojos.

Sin embargo, esos mecanismos son demasiado costosos y poco funcionales para la mayoría de la población, que en realidad necesita un equipo portátil, indicaron.

A su criterio, el sistema de reconocimiento de movimientos en un guante ofrece una interfaz más intuitiva para la interacción hombre-máquina.

‘A diferencia de otros controles remotos, como un ratón, un teclado o un joystick, los guantes interactúan directamente con las manos humanas’, explicaron.

Los diseñadores estimaron que el equipo se usará tanto para la electrónica de consumo, en dispositivos de realidad virtual y aumentada, como para operaciones más delicadas como la tele cirugía o el control de drones.

Según Plos One, cada guante cuenta con nueve sensores flexibles, dos en cada dedo y uno en el pulgar, los cuales fueron fabricados con un compuesto de partículas de carbono incrustado en un fluoroelastómero, una especie de caucho sintético.

Esos sensores detectan la articulación de los nudillos y, una vez captado el movimiento, un microprocesador calcula la letra del lenguaje de signos para cada gesto.

Los componentes con los que se ensamblaron los sensores son relativamente baratos y fáciles de obtener y los investigadores estiman que se puedan doblar unas mil veces antes perder precisión.