Ganadero santacruceño apuesta por duplicar entrega de leche pactada

Santiago Abel Veiga SocarrásConociendo la atención que se les dedica a los animales de corral, creció Santiago Abel Veiga Socarrás. Sus padres no solo se entendieron en el amor, también en las profesiones, ambos son veterinarios. Como de tal palo…como dice el refrán, el descendiente de esta pareja quiso estudiar esa especialidad, convirtiéndose en técnico, y luego, este joven de 32 años, profundizó en otros estudios, licenciándose en la rama Agropecuaria.

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Tanta es su inclinación por la tierra, vacas y caballos, que prefirió ser campesino. No le han faltado los impedimentos, esos a los cuales un hombre de campo no les vira la cara: madrugones, mosquitos y jejenes, días lluviosos o con intenso calor… Nada de esto lo ha desalentado.

“Sabía las cosas a desafiar, sin embargo no renunció a las botas, al sombrero de guano, ni a la caballería de tierra recibida por el Decreto Ley 259. Allí no hay ni sombra del marabú, aunque sí bastante pangola, paraná y faragua, pastos primordiales en la nutrición, sobre todo, del ganado vacuno: de esos 91 animales, 15 vacas me garantizaron 35 litros de leche, cada día, desde enero hasta concluir septiembre”.

Este campesino pertenece a la Cooperativa de Créditos y Servicios Fortalecida (CCSF) Horacio Cobiella, de Haití, en Santa Cruz del Sur. Nos dijo, como las recientes lluvias, el frío y algunas productoras próximas a destetar, lo han obligado a desistir por el momento del doble ordeño, ya que por ahora sólo cuenta con ocho vacas resentinas, para extraerle el espumoso líquido blanco.

El plan del año a la industria fijaba los seis mil 600 litros, y hasta el mes de octubre el aporte rebasaba los once mil 260, extrayendo cuatro mil 665 por encima, por lo que lo lleva a sacar cuentas definitorias: “Debo llegar al 31 de diciembre con catorce mil ó quince mil litros de leche, anote eso”.

¿Y crees que esas ocho vacas ofrezcan lo que requieres para cumplir tus empeños?, sondeo respetuosamente. “Todo está pensado y planificado… esos animales son una industria, vale mucho el manejo”.

Tiene mucha razón, llevando el régimen alimentario previsto, la masa no se retrasa. “Oiga con atención, yo me levanto a las dos de la mañana para traer las vacas al área de ordeño, por supuesto ya ellas han pastado lo suficiente y tomado agua en abundancia…”

“Las vacas destinadas hacia esa actividad, plantea, sea cualquier cantidad, deben rumiar una hora, luego se ordeñan. Por ejemplo una vaca que dé seis litros de leche entre un ordeño y otro en el mismo día, puede aportar por la mañana tres litros y por la tarde dos y medio o tres. Por eso le digo mis 8 vacas llevándolas a un solo ordeño me darán lo que necesito”.

Veiga es precavido, por eso aunque labora en un área rústica, no descuida nada: “El producto hacia la población no puede mermar en ningún aspecto de la calidad. En esta tarea económica los campesinos dedicados a esta faena no podemos dormirnos. La higiene cumplida en todos los aspectos establecidos, garantiza la eficiencia”. (Raúl Reyes Rodríguez/ Radio Santa Cruz)