Lula y Lugo participan en viaje inaugural del Tren del Pantanal

Lula y Lugo participan en viaje inaugural del Tren del Pantanal Brasilia, 8 may.- Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Paraguay, Fernando Lugo, participarán hoy en el viaje inaugural del Tren del Pantanal, un proyecto turístico entre las dos naciones suramericanas.

De esa forma, Lugo finalizará su visita de estado de dos días Brasil, pero antes de viajar al estado brasileño de Mato Grosso do Sul para asisir a ese viaje inaugural, los dos mandatarios ofrecerán una conferencia de prensa.

La cita con los periodistas, prevista para anoche, fue pospuesta cuando un encuentro de más de dos horas entre ellos y sus respectivos equipos oficiales concluyó sin un acuerdo sobre el Tratado de la hidroeléctrica binacional de Itaipu.

Las divergencias en torno a ese tema, considerado el principal de la visita de estado de dos días de Lugo a Brasil, impidió también a los equipos de ministros y técnicos de los dos países llegar a un consenso sobre los 14 acuerdos en diferentes áreas que debían rubricar los dos mandatarios al finalizar el diálogo.

Portavoces de la presidencia brasileña indicaron que tras 40 minutos de conversación en privado en el Palacio de Itamaraty, Lula y Lugo se incorporaron a la mesa de las negociaciones con sus respectivos equipos, y dos horas después no lograron superar el impasse sobre la hidroeléctrica de Itaipu.

De acuerdo con las fuentes, los presidentes continuaron la discusión del asunto durante una cena que le ofreció Lula al visitante.

La planta de energía de Itaipu se construyó con capital brasileño y se inauguró en 1982, mientras el Tratado sobre la misma fue rubricado en 1973 y establece que cada país tiene derecho al 50 por ciento de la capacidad productiva de la hidroeléctrica, de unos 46 millones de megawatts/hora anuales.

Brasil utiliza toda su cuota, pero Paraguay sólo el cinco por ciento y el resto se la vende al socio, como está contemplado en el acuerdo y por ello esta nación paga a su vecino cerca de 45 dólares por megawatt/hora, lo que representa unos 105 millones de dólares anuales, según datos oficiales.

Sin embargo, Paraguay desea un reajuste del precio que paga Brasil por la compra de ese excedente de la energía que le corresponde, y tener la libertad de venderle la parte que no utiliza a otros países, así como pide una revisión de la deuda contraída por la construcción de la planta.

El gobierno brasileño se opone a modificar el acuerdo y a su vez propone la creación de una línea de crédito por mil millones de dólares del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social para obras de infraestructura en el vecino país, y un fondo binacional para estimular la actividad productiva en Paraguay.

Brasil también está dispuesto a doblar la tasa de 105 millones de dólares que paga anualmente por la cesión de la energía no empleada por Paraguay.

Pese a la falta de acuerdo, todo parece indicar que la reunión fue positiva, ya que a su salida de Itamaraty, el mandatario paraguayo calificó de excelente su encuentro con Lula y expresó su optimismo de llegar a un acuerdo sobre Itaipu.

En la mañana de este jueves, en reunión con el presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, Michel Temer, Lugo señaló que "tenemos dificultades. Podremos juntos superarlas mediante el diálogo sereno, maduro y constructivo, que es una de las mejores herramientas para superar las dificultades grandes y pequeñas entre los dos pueblos".

Al ser recibido por el presidente del Senado Federal, José Sarney, el jefe de estado paraguayo defendió el avance en el proceso de integración política, económica y social de América del Sur, así como el compromiso de ayuda de los países ricos de la región a los que aún no alcanzan un nivel de desarrollo industrial.

"Somos un país que tiene una cultura agroexportadora y tenemos que dar un paso en el rumbo de la industrialización. Los países que ya consiguieron dar ese paso, como Brasil, pueden ayudarnos. A nadie conviene tener un vecino pobre", aseveró Lugo. (PL)