Museos de Holguín, espacios para revivir historia y cultura

Los museos, sitiales de historia y cultura, se abrieron también en este verano como escenarios para perpetuar las costumbres y tradiciones de los cubanos.

Cada sala de esas bien llamadas escuelas de todos cubrieron para el público asistente el tiempo libre que muchos dedican a ampliar sus conocimientos en determinadas materias.
   
Tanto adultos como niños se adueñaron durante la etapa estival de estas instalaciones en busca de un espacio preferido para enriquecer su cultura y elevar su preparación.
   
Holguín, oriental territorio ubicado a más de 700 kilómetros de La Habana, posee una variada red  de museos dedicados a la ciencia, la historia, la arquitectura y el mundo aborigen, que extendieron su horario para mostrarle a los visitantes sus riquezas en esos perfiles.
   
El Chorro de Maíta, situado en el municipio de Banes, fue una de las instalaciones preferidas por los vacacionistas, quienes se interesaron en la mezcla entre los cubanos y españoles que se puede palpar en cada rincón del sitio, considerado el cementerio aborigen más grande del Caribe.
   
Muchos de los que no conocían la vida cotidiana de los indios antillanos, pudieron acercarse a ella a través de los instrumentos y ceremonias religiosas, recreados en la aldea taína, espacio que cuenta con 38 esculturas humanas fabricadas a escala natural.
   
Ese emblemático lugar de la geografía holguinera exhibe, además, joyas que pertenecieron a los indios mexicanos, entre ellos un curioso collar confeccionado de perlas doradas y una cabeza de ave tallada en oro, la cual representa un ídolo de la mitología arahuaca.
    
Otra de las opciones veraniegas fue el Museo Indocubano Baní, situado a 33 kilómetros de playa Guardalavaca, que se distingue por su colección de ídolos aborígenes, considerada la más completa de su género en Cuba.
 
Esta institución, atesora piezas de gran valor patrimonial, como el cemí Maquetaurie Guayaba, deidad antillana que simboliza la vida y la muerte y se representa como una figura humana de rostro cadavérico y cuerpo en el que sobresalen las costillas.
   
Distintivo de este museo es a su vez la imagen de Atabey, diosa india de la fertilidad; y el ídolo de oro, símbolo de la vida eterna.
   
En la ciudad capital se concentran también instalaciones de gran valor sociocultural, ampliamente visitadas durante el período vacacional, entre ellas el Museo Vivo, instalación dedicada a promover el cuidado de los peces de agua dulce endémicos de Cuba.
 
Los museos son ámbitos llenos de quietud y paz, donde se pueden recorrer las riquezas autóctonas de la historia y la cultura, desde nuestros ancestros hasta la actualidad.(AIN)