ONU fortalece ofensiva frente a violencia contra las mujeres

Naciones Unidas . – Los empeños de Naciones Unidas para combatir la violencia contra la mujer cuentan desde ahora con una plataforma de 16 puntos lanzada por la directora ejecutiva de la agencia ONU-Mujeres, Michelle Bachelet.

La iniciativa fue presentada por la expresidenta chilena durante la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, instaurado por la Asamblea General en 1999.

De acuerdo con datos ofrecidos por Bachelet, seis de cada 10 mujeres del mundo sufrieron agresiones físicas o sexuales durante su vida y más de 600 millones de ellas viven en países que no consideran la violencia doméstica como un delito.

Asimismo, más de 60 millones de niñas son obligadas a contraer matrimonio, 140 millones de infantas y mujeres sufren mutilación femenina y 600 mil son traficadas cada año, la gran mayoría con fines de explotación sexual.

La primera de las medidas propuestas por la dirigente femenina llama a los Estados que no lo han hecho a ratificar los tratados internacionales y regionales que protegen los derechos de las mujeres y las niñas.

Ese acápite hace énfasis particular en el Protocolo Opcional de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres, el cual fija los mecanismos de denuncia e investigación frente a esas prácticas.

Otros ángulos del esquema presentado por Bachelet exigen el cumplimiento de las leyes contra la impunidad de los responsables de esos actos de violencia y la elaboración de planes de acción nacionales y locales en la materia.

Más adelante, reclama lo que denomina justicia accesible y gratuita para mujeres y niñas, sobre todo en los casos de esos delitos cometidos durante conflictos armados.

La lista de medidas incluye el acceso universal de las féminas a líneas de emergencia gratuitas que permitan la intervención rápida ante actos de violencia y enriquecer la información a policías, abogados, médicos y trabajadores sociales vinculados con el problema.

También pide la asignación de recursos públicos para la ejecución de las leyes contra la violencia de género, la difusión de las causas que desatan ese mal y más inversión de recursos para avanzar en materia de igualdad entre los géneros.

En este aspecto, Bachelet convocó a fomentar la educación secundaria de las niñas y cuidar la salud femenina, sobre todo en lo concerniente a la reproducción y las enfermedades de transmisión sexual, y de aumentar la participación de las féminas en el liderazgo político y económico.

El plan aboga además por elevar la autonomía económica de las mujeres y su derecho a poseer tierras y un empleo digno, así como desarrollar la conciencia pública y la movilización social con respecto a la lucha frente a la violencia contra ese grupo social.

Al mismo tiempo, apunta la necesidad de involucrar a los medios de comunicación en esa lucha, trabajar con los jóvenes para poner fin a este tipo de violencia y garantizar un sistema educativo que enseñe a los niños a establecer relaciones basadas en el respeto mutuo.

Finalmente, solicita donaciones para el Fondo Fiduciario de la ONU para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres con el fin de fortalecer el apoyo a los programas nacionales en esa materia.

Según la ONU, el objetivo de ese esfuerzo es la prevención de la violencia y garantizar servicios esenciales de asistencia jurídica, salud, refugio y el apoyo psicológico para las mujeres y niñas que han sobrevivido a la violencia.

Hasta noviembre de 2011, la cartera de subsidios del fondo comprendía 96 proyectos en 86 países por un valor total de más de 61 millones de dólares.

La dirigente femenina denunció "el silencio cómplice frente a la violación a los derechos humanos de las mujeres" y afirmó que la violencia de género es una amenaza contra la democracia, la paz y la estabilidad.

Es el momento para que los gobiernos asuman su responsabilidad frente a la violencia contra sus ciudadanas y lo hagan con acciones concretas, transparentes y compromisos medibles, proclamó Bachelet.(PL)