Crisis financiera europea, alimentos y petróleo caro destacan semana

Crisis financiera europea, alimentos y petróleo caro destacan semanaLa Habana, 15 jul.- La inquietud por la falta de acuerdo de Europa para enfrentar el contagio de la crisis financiera a Italia, Irlanda y España, y por el encarecimiento del precio del petróleo y los alimentos, fueron temas destacados esta semana. En efecto, las discusiones y análisis de ministros de Finanzas, directores de bancos y funcionarios de la eurozona se hicieron más fuertes en los 10 días que no arrojaron nada concreto sobre la crisis financiera griega.

A mediados de semana, cuando ya se pensaba que los titulares de economía de los 17 estados que forman la zona euro habían llegado a un acuerdo sobre la ayuda financiera a Italia, Irlanda, y a España en menor medida, surgieron diferencias de criterios entre Alemania y España sobre las medidas a tomar.

"No hay acuerdo por ahora en el apoyo a Italia e Irlanda, y muchos menos sobre los compromisos financieros a Grecia", dijo Stakel Makel, funcionario del Banco Central Europeo (BCE).

Este fin de semana se complico, al conocerse en Bruselas que ocho bancos europeos no son lo suficientemente fuertes para afrontar una recesión prolongada y necesitan capital por dos mil 500 millones de euros.

Según unas pruebas de solvencia financiera, estos resultados se dieron a conocer en sus respectivas capitales.

Las "pruebas de tensión" a 90 bancos en 21 países mostraron que cinco bancos españoles, dos en Grecia y uno austríaco no pasaron el examen .

La Autoridad Bancaria Europea (EBA), que dirigió las pruebas, dijo que se esperaba que entre cinco y 15 pequeños prestamistas no aprobaran el test de solvencia. Todos los grandes bancos pasaron el examen, como se anticipaba.

En una posición crítica, el Fondo Monetario Internacional advirtió a Europa que se tomó en vano demasiado tiempo en fortalecer su sistema bancario y los inversionistas están muy nerviosos por el temor a que la crisis financiera en Grecia se extienda a España, Italia e Irlanda, los más débiles de la cadena económica de Europa.

En este entorno, la FAO trajo también la mala noticia de que la crisis alimentaría creció esta semana y motivó importantes encuentros internacionales y los preparativos de otros.

Un reporte difundido en la semana, reveló que Eritrea, Níger, Islas Comores, Haití y Liberia sufren los mayores daños entre los 22 países más afectados por la actual crisis global.

Igualmente, en el mercado energético las cotizaciones sufrieron fluctuaciones constantes, tal vez la más llamativa ocurrió tras el anuncio de la caída de las reservas comerciales de petróleo y gasolina en Estados Unidos.

La magnitud del descenso hizo pensar a muchos analistas en una posible escalada en los precios del hidrocarburo, que la semana cerró a un promedio de 115 dólares el barril.

En el sector se ha establecido una pugna entre quienes creen que los precios aumentaron más allá de lo justificable y aquellos para los cuales los especuladores seguirán en acción y lo encarecerán aún más.

Al aumento de los precios petroleros contribuirá el temprano inicio de la temporada ciclónica y la llegada de la época de vacaciones a Estados Unidos, con mayor gasto de gasolina.

En declaraciones a la prensa este viernes en Washington el asesor económico de la Casa Blanca, Edward Camps, opinó que el continuo incremento del precio del petróleo reducirá la economía de Estados Unidos en uno y medio puntos este año.

Indicó que una fórmula usada por los economistas establece que cada 10 dólares de encarecimiento quita medio punto al crecimiento económico.

Este viernes el barril del West Texas Intermediate, de referencia en Estados Unidos, se pagó a 114 dólares.

Paralelamente crecieron los precios del oro, buscado como refugio por los inversores para sus capitales ante la depreciación del dólar, y catapultado por la acción de los especuladores.

La tendencia alcista del metal dorado muestra intenciones de volver a situarlo sobre los mil 220 dólares la onza troy como en marzo. Desde entonces su precio oscila en torno a los mil 200 dólares la onza.

La inflación, el dólar débil, la mala salud económica de Estados Unidos y la mayor volatilidad de los mercados financieros son razones que Christopher Wyke, experto del fondo británico Schroders, considera conducen a una profundización de la recesión económica. (PL)