De atleta a entrenador un santacruceño realiza sus sueños

De atleta a entrenador un santacruceño realiza sus sueños
Esmérido Antonio La Paz Carrero

Las fotos en blanco y negro mantienen el brillo de las victorias, en torno a ellas están las historias de cada medalla, obtenidas en competencias dentro del ámbito nacional. Desde las plataformas supo Esmérido Antonio La Paz Carrero levantar con fuerza técnica las palanquetas cargadas de pesados discos en los 52 y 56 kilogramos. El ser de pequeña estatura le proporcionaba una ventaja, que aprovechaba hábilmente en cada evento.

Ya había pasado los 20 años de edad, laboraba como jefe de un almacén mayorista del Ministerio de Comercio Interior (MINCIN), “cuando llegué al INDER (Instituto de Deportes, Educación Física y Recreación) donde Ramón Castro Pérez (Pasi) organizaba un equipo de levantamiento de pesas en Santa Cruz del Sur, a inicios del triunfo revolucionario. Nunca antes se había visto que el pueblo tuviera derecho pleno de practicar cualquier especialidad deportiva”.

Los 48 kilogramos le hacían sentir inferior, “fue el propio Pasi, que a la par de atleta era entrenador, quien me exhortó a empezar. En los entrenamientos sólo empleaba 30 kilogramos, pero a los tres meses ya había sobrepasado a otros compañeros que hasta ese momento me habían superado”.

De atleta a entrenador un santacruceño realiza sus sueñosTuvo el privilegio de participar en la primera competencia provincial celebrada en Camagüey, donde se midió fuerza, arranque, envión y el biatlón (resultado de la suma de los tres movimientos). “Allí se conformó la preselección para ir a Jamaica. Al único que escogieron de esta localidad fue al propio Ramón Castro Pérez, aunque luego no asistió”.

“Teníamos dificultades dadas por el poco conocimiento técnico en la ejecución de los movimientos. Algunos teníamos fuerza, pero no dominábamos bien el arranque. Este fue el motivo para comenzar a recibir cursos teóricos y prácticos”.

Fue el período de 1964 al 1973 de gran relevancia para el dedicado deportista, resultando premiado en la Isla con medallas de los tres tipos. “Cogí oro en la modalidad de fuerza, plata en envión y bronce en el total de las modalidades”.

Durante la competencia nacional efectuada en la ciudad de Los Tinajones ocupó las tres primeras posiciones en la división de los 52 kilogramos. “Todas las medallas de oro, las de plata y bronce nos las llevamos los agramontinos”, significa emocionado.

El llamado de Fidel para dar el aporte en la zafra del 70, fue apoyado por la preselección de las pesas en el país. Dentro de la mochila lo imprescindible, “y partí para un lugar llamado La Camagüeyana, en Las Tunas, de allí pasamos hacia los montes de San Miguel, donde estuvo acampado el Che. Al concluir la contienda azucarera traje para mi hogar el carné del Partido Comunista de Cuba que mantendré mientras viva”.

La dirección del INDER estuvo a cargo de Esmérido Antonio hasta finales de 1971. “Me ocupé y preocupé por el correcto funcionamientote de las disciplinas deportivas que por acá se ejecutaban, manteniéndose al frente de las mismas activistas y responsables de los consejos voluntarios deportivos, quienes sin cobrar un centavo por eso, después de cumplir con sus jornada laborales, preparaban a sus equipos como si fueran profesionales”.

La halterofilia o levantamiento de pesas mantiene en activo a La Paz Carrero. Ex atleta devenido por su experiencia en un maestro y árbitro al mismo tiempo. Formador de jóvenes valores, quienes agradecen las preseas a su esforzado guía.

La labor como entrenador tiene antecedentes: “Integré como auxiliar la Comisión Técnica del Mundial 73 y primer Panamericano de levantamiento de pesas, celebrados en nuestra patria”.

Es indispensable el estudio constante, la perseverancia para cumplir sueños y objetivos. “Al atleta hay que darle formación integral, exigirle que sea educado, buen estudiante, enseñarle cómo debe actuar durante una competencia, para que mantenga la respetuosidad y la honestidad hacia el equipo contrario, los árbitros y los espectadores”.

Lo que bien se enseña da frutos, pudo llevar a la categoría de alto rendimiento a Wualfrido Castillo Maceo, Mario Menéndez Piñeiro, Edelmiro Molina Morales, Francisco Barrios Palmero, Ernesto La Paz Mejías, y muchos otros, quienes le siguen agradecidos. “Tuve además resultados en adultos, vale destacar a Arturo Calvo Cedeño, Reinaldo Fernández Paso y José Andrés La Hera Castillo”.

A su rica trayectoria se suma el mérito de haber sido colaborador en la República Bolivariana de Venezuela. En la hermana nación bolivariana trabajó en estrecha unidad con entrenadores locales, propiciando triunfos en topes “muy fuertes. Aporté lo que sé en los planes de entrenamientos, calentamientos y dosificación de cargas”.

“Son las pesas mi gran razón de ser, lo que me mantiene en el INDER. El triunfo de esta Revolución me ofreció a mí y a miles de cubanos el poder realizar los sueños. Aquí estoy dirigiendo muchachos, cerca de la plataforma, indicándoles cómo deben emplear las técnicas, aprovechando bien la fuerza”, aseveró este licenciado en Educación Física, seleccionado en el año 2000 entrenador destacado del Siglo, poseedor de las distinciones Rafael María de Mendive y Mártires de Bárbados.

Santiago Santacruz
Cortesía para Radio Santa Cruz