La justicia sigue presa en Estados Unidos

La justicia sigue presa en Estados Unidos La infamia que mantiene presos en Estados Unidos a Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, René González y Fernando González, cinco antiterroristas cubanos, cumple este doce de septiembre igual cantidad de años.

 

¿Qué hicieron estos hombres que hasta doble cadena perpetua alguno de ellos recibió?

 

Nada que pusiera en riesgo a ningún habitante de esa nación ni de ninguna otra. En defensa del pueblo cubano, víctima en incontables oportunidades de sabotajes y atentados que quebraron vidas y enlutaron familias, se infiltraron en diferentes organizaciones que operan impunemente desde territorio estadounidense.

 

Estos cubanos nunca le hicieron daño al pueblo norteamericano, ni manejaron información secreta de ese país. De su calidad humana hay anécdotas conmovedoras, como la de Cardenal, un pajarillo salvado por Gerardo, que incluso han trascendido al ser promocionadas por una personalidad del cine hollywoodense como Danny Glover.

 

¿Piensan Ustedes que un hombre tierno y sensible como Antonio Guerrero, que dedica parte de su tiempo a componer versos, a la pintura y a impartir clases a sus compañeros, pudiera ser un criminal sin escrúpulos?

 

En pago a sus desvelos antiterroristas, el gobierno del país que se autoproclamó gendarme universal de derechos humanos y que incomprensiblemente encabeza la lucha contra el "terrorismo", les mantiene prisioneros en cárceles de alta y mediana seguridad, incluso de vez en cuando les confinan al llamado "hueco", celda de castigo adicional, como si fuera poco estar preso sin haber cometido ningún delito.

 

Fuera de sus rejas sufren tanto, o más, sus familiares allegados, algunos de ellos, como las esposas de René y Gerardo, no han podido visitarlos por la reiterada negativa de visas aduciendo el peligro que representan estas dos mujeres para la seguridad nacional del imperio.

 

Lo paradójico es que por las calles de Miami, con total descaro, aupados por sus amos, pasean los autores confesos de actos terroristas y de crímenes horrendos.

 

¿Acaso esperan de ellos una hazaña similar a la de Barbados para condecorarlos en el Congreso?

 

A pesar de todo, los hombres y mujeres de buena voluntad, amantes de la justicia y la verdad, han unido intenciones y desborda la imaginación la cantidad de iniciativas que se despliegan en favor de los Cinco, como ya se les identifica en todos los continentes.

 

Lo más importante es mantener activo el reclamo por la liberación de Gerardo, Antonio, René, Fernando y Ramón. No descansar hasta conseguir toda la justicia que en este caso es igual a decir LIBERTAD. (Iliana Pérez Lara/ Radio Santa Cruz)