Santacruceños rememoran a Maceo y Che, dos imprescindibles de la historia

Junio 2021.- Los santacruceños tienen la fortuna de contar con una rica historia. El territorio ha servido de escenario a muchos hechos trascendentales, ha contado con la presencia de grandes hombres y en sus calles los monumentos y tarjas de acontecimientos y próceres los recuerdan a cada paso.

Una fecha como la de hoy, 14 de junio, nos lleva a rememorar dos acontecimientos paralelos, aunque distantes en el tiempo. En el año de 1845 nacía Antonio Maceo y Grajales y 83 años después, en 1928, el argentino-cubano Ernesto Guevara de la Serna, El Che, veía la luz.

Dos hombres que trascendieron por su valor, inteligencia, pensamiento, que se convirtieron en paradigmas de generaciones y que viven por su legado mucho más allá de las fronteras nacionales.

La Protesta de Baraguá, la invasión de Oriente a Occidente, la presencia en las guerras de la contienda mambisa, con más de 600 acciones y 26 heridas en combate, además de un pensamiento político elevado, marcan al insigne patriota cubano, el Lugarteniente General Antonio Maceo y Grajales.

La vida del Che trasciende por esa voluntad indomable de superar los límites humanos.

El asma que padecía no le impidió recorrer a Latinoamérica, trabajar en un leprosorio, vincularse al movimiento antigolpista en Guatemala y sumarse a la lucha, liderada por Fidel, contra la tiranía de Batista en Cuba.

Fue expedicionario del yate Granma, el primer médico de la guerrilla, y primer comandante nombrado en la Sierra Maestra, reeditó la épica invasión hacia el occidente del país al lado del también comandante Camilo Cienfuegos.

Formó parte del Gobierno revolucionario cubano y desarrolló múltiples funciones: Ministro del Banco, de Industrias y promotor del trabajo voluntario.

Como colofón partió a África para luchar junto a los patriotas congoleses y luego a Bolivia, donde ofrendó su vida por la libertad de los pueblos.

Ciento setenta y seis años se cumplen del natalicio de Antonio Maceo, el Titán de Bronce como lo bautizara su pueblo, y 93 de Ernesto Guevara de la Serna, el Che, el Guerrillero Heroico.

Los santacruceños, como todos los cubanos y muchos hombres y mujeres del mundo, rendirán tributo a estos dos grandes de la historia, pero a los moradores de esta demarcación ribereña corresponde el honor de contar con un monumento al Titán de Bronce en el parque central de la ciudad cabecera, y una escuela con su nombre, un centro médico con el rostro esculpido del Guerrillero Heroico, esculturas que representan en la cotidianidad una presencia permanente de ese legado por el que vivieron y ofrendaron sus preciadas vidas.