Santacruceños recuerdan a mártires de relevantes hechos históricos

Santa Cruz del Sur, 27 sep.- Desde las primeras horas de este 27 de septiembre los santacruceños rindieron tributo a los 33 jóvenes rebeldes que murieron en la Emboscada de Pino 3 y la Masacre de La Caobita, en 1958, en las cercanías al poblado de Haití, ubicado al este de este municipio camagüeyano.

En el 61 aniversario de aquel trágico suceso, pioneros, pobladores y combatientes, junto a las máximas autoridades políticas y gubernamentales del territorio, recordaron la gallardía y el altruismo de los integrantes de la columna #11 Cándido González Morales, los cuales entregaron su sangre por el futuro de la Patria.

En el encuentro el joven Geosvel Carmenates Fuentes, director del Museo Municipal expresó sobre el espíritu combativo de aquellos rebeldes y su ejemplo para los habitantes del sur camagüeyano, los que reafirman que “Aquí no se rinde nadie”.

En esta jornada de homenaje, participaron además sobrevivientes a la acción como Luis Portales Milanés, Orlando Mora Montenegro y José Manuel Aragón Carballo, quienes rememoraron esos pasajes de la historia santacruceña, en que por azar del destino salieron ilesos para hoy contar lo vivido aquella jornada.

Nombres como Algérico Lara, Luis Palomino Aldana, Genaro Brito y Jorge Oquendo trascienden hoy en las nuevas generaciones sureñas y especialmente en los pequeñines de la escuela primaria Horacio Cobiella de esta demarcación, quienes conocen en profundidad sobre la trayectoria revolucionaria de los mártires, gracias a las enseñanzas de su maestra Kenia Martínez y a las visitas reiteradas al Mausoleo.

El 27 de septiembre de 1958 tropas de la tiranía batistiana emboscaron la columna 11 Cándido González en las cercanías de Pino 3. En esta acción, que fue resultado de la desobediencia del capitán Jaime Vega, murieron 22 rebeldes y otros 11 fueron masacrados en la zona conocida como La Caobita, después de haber sido atendidos en el hospital de Macareño.

Objetos y pertenencias de estos combatientes y restos del suceso se conservan en la Sala Museo, en el Monumento a los Mártires de la Emboscada de Pino 3 y la Masacre de La Caobita, en este propio lugar perteneciente al consejo popular Haití, un sitio de recordación y eterno homenaje a jóvenes que con su ejemplo, contribuyeron a forjar el proyecto social cubano.