Roseida Segovia, una santacruceña apasionada de la enfermería

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Santa Cruz del Sur, 11 nov .- Los valores de Roseida Segovia González son particularidad esencial de su condición humana. Esta mujer de voz suave y menudo cuerpo transpira ternura cuando dialoga con respecto a la labor que realiza. Sin dudas ella es una apasionada de su profesión.

“Me enamoré de la enfermería hace 22 años. Sigo leal a sus principios y al juramento que hice en relación con la ética a mantener. Soy tan sólo una técnica en el ejercicio, pues por problemas de salud no pude licenciarme. Sin embargo he podido adquirir los conocimientos indispensables para serle valiosa al sector de la Salud Pública y a la Revolución cubana”.

Por el constante afán de acometer con eficacia las tareas ha asumido deberes en consultorios del programa familiar y el hogar materno de Santa Cruz del Sur.

“La experiencia adquirida se la debo al esfuerzo personal y la confianza depositada en mí. No soy inferior en nada a otra colega, aunque sea licenciada, porque procuro leer temas relativos a la enfermería y pregunto, en caso de alguna duda, al personal capacitado”.

Hace algún tiempo comparte turnos de trabajo, tanto de día como de noche con otras tres compañeras en la escuela de enseñanza especial “Tania la Guerrillera”. “Nuestro desvelo supremo son los escolares, también velamos por la salud del colectivo de trabajadores”, acotó Segovia.

Mucha dedicación se le da al acatamiento de los tratamientos médicos destinados a los niños y las niñas e incluso al programa de vacunación indicado. “Vigilamos el mantenimiento de la higiene ambiental, personal y la calidad de los alimentos. “Nos reunimos con los máximos directivos del plantel para colegiar el menú alimenticio a ofrecer en cada semana, que debe ser variado”.

Tienen organizado el grupo para la faena autofocal, integrado por alumnos, auxiliares pedagógicas y educadores a fin de no darle tregua al maligno mosquito Aedes Aegypti. Eso conlleva a revisar cada palmo del centro todos los días de la semana en horario extradocente.

La dedicada enfermera vuelve a las funciones cotidianas. Cuando ejecute la entrega del turno, Roseida sentirá otra vez la complacencia de haber sido salvaguarda de la salud estudiantil y laboral en la “Tania la Guerrillera”.