Que decidan los pueblos y no los golpistas, reafirma Evo Morales

La Paz, 16 may.- El presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó que los pueblos tienen el derecho a decidir su destino político, y no los que protagonizan los golpes de Estado en cualquiera de sus variantes.

En un acto efectuado por los 63 años de la creación del municipio de Minero en el departamento de Santa Cruz, Morales lamentó lo ocurrido en Brasil tras una feroz campaña de la oposición de derecha.

No comparto los golpes de Estado, ni congresales, ni judiciales, sentenció el primer presidente indígena de Bolivia.

Previo al episodio en Brasil, las fuerzas de derecha orientada por Estados Unidos dieron un golpe congresal contra el expresidente de Paraguay, Fernando Lugo.

Brasil -país que admiro -es una potencia continental, pero esta agresión política dañará su economía y por consiguiente la de región, apuntó el dignatario.

En Argentina ganó la derecha de manera democrática y ese resultado lo respetamos, aunque sabemos que se avecinan tiempos difíciles a nivel social para la vecina nación, reflexionó.

Ojalá que el golpe judicial en Brasil, no tenga graves consecuencias en América Latina, recalcó Morales.

Recientemente, el exembajador de Bolivia en Brasil, Jerjes Justiniano, aseguró que la presidenta del vecino país, Dilma Rousseff, no es corrupta, pero muchos de los que la juzgan hoy tienen antecedentes en ese tipo de delito.

Estamos ante un juicio político y son aquellos congresistas acusados o procesados por corrupción quienes la juzgarán, subrayó Justiniano.

Existen grandes intereses políticos de por medio, enfatizó el diplomático boliviano, y de hecho, añadió, se trata una acción desestabilizadora contra un gobierno democrático.

"Son los inicios de un proceso de escándalo que maneja el imperio para desprestigiar a los gobiernos democráticos, para lograr un golpe de Estado como se está dando en este momento en Brasil o un golpe frontal como está ocurriendo en Venezuela", remarcó.

Resaltó que detrás de todo este episodio, existen intereses geopolíticos y empresariales que fundamentan los hechos.

La burguesía brasileña -tanto la agroproductiva como la industrial- es muy poderosa, aseveró Justiniano.

Empero lo que aquí más interesa son las intenciones de Estados Unidos, pero nadie dice cuál es el trasfondo político de la campaña contra Dilma Rousseff, agregó.

Washington está detrás de toda la información manipulada y quieren involucrar a la presidenta brasileña en asuntos de corrupción, sostuvo.

De acuerdo con el diplomático, lo que ocurre es que Dilma, al seguir la línea del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, estuvo impulsando la integración latinoamericana y además, promovió la creación del Grupo Brasil, Rusia, India China y Suráfrica (Brics).

El Brics -en opinión de Justiniano- es una agrupación que la Casa Blanca piensa que le disputa su poder hegemónico, pues posee un banco de desarrollo muy superior al Fondo Monetario Internacional.

Justiniano calificó de endeble la clase política de Brasil, pues no se rige por elementos democráticos, sino por intereses empresariales.