Mejoran estado de embarcaciones en sector pesquero santacruceño


 

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Santa Cruz del Sur, 2 nov .- Salvaguardar la calidad integral de las embarcaciones del combinado pesquero “Algérico Lara Correa” en Santa Cruz del Sur, es evento primordial que garantiza los rendimientos posteriores de cada nave, tripulada por hombres muy capaces.

Por ejemplo, cuatro de las cinco lanchas dedicadas a la captura de la especie de pepino de mar o ballenatus, están listas para salir en breve, mientras la LP52 se encuentra sobre la base de mantenimiento en el varadero, donde se atienden su obras vivas (en contacto directo con el agua) y muertas (por encima de la linea de flotación), se le efectúa cambio de motor, mejoramiento de los herrajes, es decir montaje de eje, propela, copling, también el sistema eléctrico e hidráulico, entre otros.

El resto de sus similares ya se encuentran pintadas e incluso se les da asentamiento a los nuevos motores alineados en ellas. A Erisbel Salazar Tiá, patrón del Pesca Sur 22, le complació enseñarle al reportero uno de los compresores Puska con motor Lombardini, que suministrará oxígeno, a través de mangueras, a los buzos, durante el tiempo dedicado a la captura del citado producto a 13 y 15 metros de profundidad.

“Todos estamos “locos” por salir a realizar nuestro cometido”, afirma Juan Manuel Guasch Reytor, el patrón de mayor experiencia. “Llevo 45 años pescando: primero estuve en los quehaceres de la langosta y luego me pidieron mi colaboración en las lanchas pepineras… Estoy rodeado de jóvenes; son alegres, chistosos, pero no hay irrespeto entre nosotros. En cuanto a la faena específica que ejecutan, le testifico, son incansables. Una razón más para no sentirme viejo”.

Los inexpertos buzos Romainel Hernández Labrada y Arien Maceo Cruz, no se enrolaron al colectivo hasta que no pasaron un instructivo curso, donde conocieron el ABC de la actividad, bastante riesgosa.

“Lo primero es no violar ninguna de las reglas pues eso nos puede costar la vida. Aprendimos el modo de auxiliar a un compañero, a no quebrantar la parada de seguridad a fin de evitar entrada de nitrógeno en el organismo. Debido a todo eso estamos sujetos a un chequeo médico anual que dictamina si estamos en condiciones físicas elementales para continuar en el buceo”.

Maceo comenta lo reiterativo que se hace el consejo familiar: “¡Cuídate!, siempre me piden mis padres. Los descuidos en esta actividad son peligrosos. Debemos estar bien concentrados en los diez días que dura cada marea por las cayerías de Orihuela, Paso la Vaca, La Hormiga, Los Lara… Son diez cayos donde el ballenatus, bajo sus aguas, es capturado. Cada colega lleva una bolsa donde echamos cien pepinos, enseguida subimos a la superficie para depositarlos en las lanchas y volver al fondo”.

Lo requerido en el periodo de mantenimiento de la flota langostera y las artes de pesca fue beneficio plausible, dando lugar a que se hayan depositado hasta el momento en la industria 88,7 toneladas de la Reina del Caribe.
“Aunque la manifestación del ejemplar no es buena los marineros se empeñan en cumplir el plan ascendente a 153 toneladas, cifra que deberá haber sido completada al cerrar el segundo mes del próximo calendario”, planteó Enrique Montenegro González, jefe de las flotas de langosta y pepino de mar.

Sobre el pepino, informó, que por aquellos clasificados en la categoría A, Corea paga la tonelada a 27 mil dólares y por la B seis mil. “Comenzaremos a experimentar con los tipos Floridana y Mejicanos. Aunque en esta área sureña abunda el Ballenatus y Floridana”, acotó Montenegro.

Al borde del muelle permanece el ferrocemento 001 destinado a la captura de camarón. Bastante es el trajín que en ese barco debe hacerse. “Reconstruirlo capitalmente es la meta”. Con ojos guardianes Carlos Lastre Milanés, su patrón, apoya y fiscaliza cada medio destinado al viejo navío. “Va a quedar nuevo. En enero saldremos a buscar el camarón rosado”.