La magia del mundo salvaje, diva en exitoso largometraje colombiano

Bogotá, 22 sep. -Viaje por un arcoíris de climas, paisajes y biodiversidad; Colombia, Magia Salvaje sigue hoy en la preferencia de los cinéfilos, quienes acuden masivamente a las salas de proyección para disfrutar ese documental, rodado en 85 excepcionales locaciones naturales.

El largometraje de fines didácticos devela escenas casi desconocidas de la geografía colombiana, desde las lluviosas selvas del Chocó -departamento con costas en el pacífico-, considerada una de las regiones más exuberantes del planeta, hasta los picos níveos de la caribeña Sierra Nevada de Santa Marta, mayor formación litoral del mundo.

Sorprende a muchos el espectáculo de las ballenas jorobadas en las proximidades de franja ribereña, que compite con la supervivencia de los delfines rosados en la zona de la Orinoquía, o los pasos del jaguar dentro del Amazonas, donde habita la anaconda.

Caño cristales, el río de los cinco colores, reluce igualmente en la cinta, junto a los ecosistemas andinos y los abundantes páramos de la nación, catalogados como excepcionales fábricas de agua.

El lente de la cámara logra captar momentos reveladores de la vida en las áreas boscosas, morada del oso perezoso, del mono tití cabeciblanco, la venenosa rana dorada, entre otras curiosas criaturas.

Secretos de las islas Gorgona y Malpelo y peculiaridades del archipiélago de San Andrés, afloran asimismo en el transcurso de la película, que clama por la conservación del rico patrimonio natural del país cafetero, incluidos ríos de prominencia como El Cauca y Magdalena.

Las amenazas derivadas de la deforestación y prácticas mineras indiscriminadas asoman también en la propuesta audiovisual, centrada en la majestuosidad de la flora y la fauna.

Salpicada de tepuyes o montañas de cimas planas, no dejan de impresionar cada uno de los componentes de la sierra de Chiribiquete, donde aparecieron pinturas rupestres de 22 mil años de antigüedad, obras de las que queda constancia gráfica en la producción cinematográfica.

La ciudad perdida, antiguo asentamiento aborigen en plena Sierra Nevada de Santa Marta, es otro de los intrincados sitios recorridos por el equipo de realización, del que formaron parte músicos como Juanes y Carlos Vives.

Con una original banda sonora, la cual alterna armónicamente con el sonido ambiente del universo silvestre; Colombia, Magia Salvaje trae nuevos protagonistas a la gran pantalla, animada con la danza de los colibríes, los rituales de cortejo entre las aves y el largo viaje de las tortugas marinas para hacer sus nidos en las dunas.

Colombia atesora más de medio centenar de áreas protegidas y cinco Reservas de la Biosfera.