La fantasía le abastece el pensamiento a artesana santacruceña

Santa Cruz del Sur, 9 abr .-En proporciones precipitadas siguiendo los dictados de la imaginación, le llega a Pola, sobre las alas del saber, el caracolear de la realidad. “Gracias por identificarme de inicio, así”.

Sin formalismos, que ella dice detestar, abrimos el diálogo con esta deleitable fémina nacida en Belic, poblado de la parte más Oriental de Cuba. “Ya por los años que llevo viviendo en Santa Cruz del Sur, soy más de acá que de allá, sin dejar de sentirme belicera”, detalla entre carcajadas.

“Lo de mi sobrenombre es cosa de familia. Es más fácil, creo yo, que las personas se aprendan mi apodo, pues si alguien pregunta dónde vive Virginia Díaz Hernández, nadie le podrá decir… Créalo”.

Le colocaba los ojos y el entendimiento a la máquina de cocer donde la progenitora realizaba las costuras, además, algunos bordados. Mientras otros momentos, quizá en la parte más apacible del hogar, los dedicaba a los tejidos.

“No le perdía una pizca de tiempo a esas faenas cuando se daba la oportunidad. Mamá se percató del interés que demostraba… Con ella aprendí muchas de esas habilidades”, evoca entrecerrando las negras pupilas.

La suerte está del lado de las personas interesadas en superarse. “Me preparé en la escuela de corte y costura que hubo esta localidad: pude alcanzar el título de costurera. Años más tarde, en el 1988, obtuve la evaluación en bordado; sin desatender a mi esposo y dos hijos. Cuando una se lo propone siempre puede”.

Basta son las habilidades, los conocimientos adquiridos en las prácticas sistemáticas en el hogar. “Ya he sobrepasado las tres décadas entre los desvelos de las costuras, los bordados desde la máquina, los tejidos, auxiliándome en dos y cuatro agujetas, indistintamente…”

La creatividad fluye a su alrededor al combinar los colores y formas en medias, prendas de vestir, canastillas, cubrecamas, pequeños manteles.

Abunda la maravilla adormecida entre estambres, hilos, tela, agujetas: “Por eso invito a las niñas jóvenes y adolescentes a interesarse en estos quehaceres, hace tanto bien”.

El frunce fantasía, panal, rechiliu (calado), matiz, también son ornamentos identificados en cuadros vestidos de tela, en los que Pola adorna mariposas, un ave, la flora marina y una malanga de jardín.

“Todavía poseo material imprescindible para bordar la fantasía. Algo cansada tengo la vista, pero el deseo de hacer mantiene las alas”, expresó la artesana, mientras enseñaba muestras y parte de lo realizado al reportero.

 

Santa Cruz del Sur, 9 abr .-En proporciones precipitadas siguiendo los dictados de la imaginación, le llega a Pola,…

Posted by Radio Santa Cruz. Camagüey on Saturday, April 9, 2016