Fortalece Técnica Canina de Camagüey preparación para salvaguardar el orden interior (+ Fotos)

Por Yadira Nuñez Figueredo/Radio Cadena Agramonte

Con el propósito de lograr mayor profesionalidad y elevar los resultados en el quehacer de las diferentes unidades cinófilas del Ministerio del Interior (MININT), se desarrolló la Competencia Provincial de Técnicas Caninas, oportunidad en la que los integrantes de la Brigada Especial, el Órgano de Prisiones, el Laboratorio Provincial de Criminalística, la Aduana General de la República y la Policía Nacional Revolucionaria demostraron las habilidades en el entrenamiento de los canes para la detección de drogas y explosivos, el rastro, la defensa y las labores de rescate y salvamento.

Con 24 años de experiencia en la especialidad de rastro, el primer suboficial Heberto Martel Rodríguez, técnico canino del Laboratorio Provincial de Criminalística, alcanzó el primer lugar en el encuentro, reconocimiento que, junto a la Medalla de Servicio Distinguido en el MININT, prestigian su labor, junto a su fiel compañero Faldo:

“Para mí constituye una gran satisfacción contribuir al esclarecimiento de cualquier hecho delictivo. A lo largo de mis años de profesión responsabilidades importantes han marcado mi carrera, como la ocasión en la que, gracias a que el can identificó al autor de un hecho de asesinato, en el municipio de Florida, pudimos encontrar el lugar donde estaba enterrada la víctima. Asimismo, hace algún tiempo, también, logramos mediante el rastro llegar hasta el domicilio de un ciudadano involucrado en delitos de robo de motorinas en el reparto Julio Antonio Mella, y que, además, estaba vinculado a otros actos de este tipo, pero en viviendas. Durante más de 20 años he entrenado a pastores checos, alemanes y belgas malinois, y es un honor para mí ser parte de la técnica canina”.

En saber mezclar el juego con la disciplina radica la clave de un buen entrenamiento, asegura el primer suboficial Rafael Pardo Sánchez, técnico canino en la especialidad de Rescate y Salvamento de la Brigada Especial:

“Yo trabajo con un labrador, que por lo general es un tipo de raza que le gusta mucho el juego, entonces aprovecho eso para la disciplinarlo y enseñarle las habilidades que debe desarrollar en las labores de rescate y salvamento. Hace unos años tuve la oportunidad de apoyar en un accidente del tránsito en el municipio de Florida. La misión consistía en encontrar el antebrazo de una de las víctimas. El can demoró cerca de cinco horas, pero logró detectar el objetivo, y aunque fue un momento trágico, me sentí satisfecho de colaborar con ese caso, que marcó mis inicios en esta profesión”.

Desde pequeña los animales siempre despertaron un amor incondicional en la primer suboficial Anneris Estrada Sánchez, técnica canina de la Policía Nacional Revolucionaria. Por esa razón, refiere, encontró en el MININT la oportunidad de acercarse a los canes de una manera diferente para enseñarle diferentes habilidades:

“Es un trabajo al que me he entregado durante 14 años. Los perros son como un familiar más, porque es increíble la alegría con la que nos reciben cada mañana cuando llegamos a la unidad. Gracias al entrenamiento diario con ellos, ocupamos drogas en viviendas y en los puntos de control, también, detectamos ese tipo de sustancias en algunos vehículos. Sin dudas, es una labor muy bonita, que nos enorgullece y compromete más cada vez que contribuimos a esclarecer algún hecho delictivo”.

El primer suboficial Erisdel Morales Hernández, técnico canino del Órgano de Prisiones en la provincia,  se emociona mucho cuando habla de esa conexión especial que tiene con sus canes:

“El entrenamiento lleva mucho amor y una comunicación permanente con el perro. En estos momentos enseño a un springer spaniel a buscar drogas y psicofármacos entre los familiares que acuden a las visitas en los reclusorios. La técnica consiste en que busquen primero algo que les gusta, y luego se lo combinamos por la sustancia que queremos que encuentren. Todos los canes son buenos y aprenden lo que le enseñemos, la clave está en la dedicación y el amor que le pongamos a ese trabajo”.

Camagüey cuenta con una Escuela Regional de Técnicas Caninas donde se enseñan las especialidades de Rescate y Salvamento, Rastro y Defensa, comenta el primer teniente Rafael Morales Soto, director de ese centro:

“El objetivo es preparar a los canes de los territorios de Ciego de Ávila, Las Tunas y nuestra provincia en correspondencia con la situación operativa. En el caso de los que se entrenan para labores de criminalística trabajamos para que, además de buscar huellas, seleccionen objetos y personas, también detecten armas de fuego. En el caso de los de la Aduana General de la República los entrenamos para que encuentren drogas y explosivos, y ahora estamos direccionando el trabajo para que descubran dinero, tanto euros como moneda nacional. A los del Órgano de Prisiones les enseñamos a localizar drogas y celulares en los centros penitenciarios. Por su parte, los de Tropas Guardafronteras se encuentran en condiciones irregulares por lo que están adaptados a buscar huellas en los mangles y otras zonas de las costas. También tenemos canes que cumplen la misión de custodiar los cordones de seguridad de las prisiones. En los puntos de control empleamos a perros cocker o springer spaniel que son capaces de señalar a algún ciudadano que transporte drogas, café o mariscos. Nos compromete mucho el hecho de que, después de La Habana, Camagüey sea la segunda provincia donde se imparta la especialidad de Rescate y Salvamento y con ese propósito disponemos de un pequeño campo donde se simula el derrumbe de un edificio y allí le enseñamos a los canes labradores a buscar un cuerpo humano en superficie y enterramientos de 1.50 a 2 metros de profundidad con escombros encima”.

Para que los perros puedan cumplir ese rol tan importante dentro del MININT, el quehacer de la Policlínica Regional Canina resulta decisivo, afirma la doctora Yenima Rodríguez Soto:

“Ahí velamos por la salud de estos animales, tanto de los que desempeñan labores operativas como los que se protegen en el centro de cría. También nos preocupamos por su alimentación, los esquemas de vacunación y mantenemos una comunicación permanente con sus guías, que son quienes mejores los conocen. Es un trabajo muy sacrificado porque requieren de toda nuestra atención y resulta muy doloroso cuando alguno de ellos permanece grave y no podemos hacer nada por su vida. A pesar de esos momentos tristes, nos reconforta mucho salvar a otros y luego verlos asumir sus rutinas diarias. Nuestro deber es garantizar su bienestar y a ese propósito se dirige el desempeño de todo el colectivo de veterinarios”.

Con el talento, la profesionalidad y el sentido del deber que distingue a los técnicos caninos camagüeyanos, la provincia acogerá el próximo mes de julio la competencia regional, oportunidad en la que se mostrarán las mejores destrezas y habilidades para dignificar el quehacer del Ministerio del Interior en su misión de salvaguardar el orden y la tranquilidad ciudadana. (Fotos de la autora)