Experto valora relaciones de EE.UU. con Cuba

Washington, 7 ene.- La normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba alentaría nuevos intereses, más obviamente en la industria turística muy afectada de ambos países, opinó un especialista estadounidense.

 

Brantly Womack, experto en China en el Centro Miller de Asuntos Públicos de la Universidad de Virginia, opinó que reiniciar las relaciones con Cuba es como cosechar una ciruela madura para el Gobierno que encabezará Joe Biden desde el 20 de enero.

En su opinión, incluida en una valoración de la política exterior del nuevo ejecutivo publicada en el diario The Hill, plantea que la apertura del presidente Barack Obama a Cuba fue popular, y las medidas anticubanas del exasesor de seguridad nacional John Bolton perjudicaron tanto a los cubanoamericanos como a los cubanos.

Biden, precisa, podría ir más allá de revertir las acciones impulsadas por Bolton y regresar a los estándares de Obama al enfatizar un restablecimiento de la relación de respeto mutuo.

Si bien cualquier movimiento hacia Cuba se opondría al arraigado lobby anticubano, la normalización alentaría nuevos intereses, más obviamente en la industria turística muy afectada, señala.

El reinicio, plantea el académico, sería bien recibido por la mayor parte de América Latina y por el resto del mundo, en especial cuando la ONU condenó en su última votación el bloqueo a la isla por 187 votos a favor y tres en contra, y además la Cumbre trienal de las Américas, que incluye a Cuba, se realizará en Estados Unidos este año.

Pero mientras se airean criterios para un mejoramiento, el sitio digital news.antiwar.com denuncia que el secretario de Estado, Mike Pompeo, insiste en colocar a la isla en la lista de estados promotores del terrorismo, lo que podría obstaculizar los planes de Biden de normalizar aún más con Cuba.

Pompeo insinuó la posibilidad de rediseñar Cuba como un estado patrocinador del terror y llamó a La Habana ‘malvada’ en una entrevista con la agencia Bloomberg, publicada este martes. Obama retiró a la isla de la arbitraria lista en 2015.

A lo largo de su mandato, Trump revirtió los esfuerzos de Obama para normalizar con Cuba, reimponiendo restricciones a los viajes, inversiones y exportaciones de licor y cigarros cubanos, entre otras acciones.

Mientras grupos como la Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en ingles), ampliaron el financiamiento para campañas subversivas contra la isla.

Por ejemplo, ya desde el 2007, la NED apoyó el acceso a Internet, Wifi y telefonía celular en ‘países autoritarios’ como Cuba, facilitando mayor comunicación e interacción entre los grupos contrarrevolucionarios, según denuncia el sitio web de Rebelión. (Prensa Latina)