Exigen pueblos indígenas respeto a sus derechos y tradiciones

Naciones Unidas, 21 may.- La 15 Sesión del Foro Permanente de Naciones Unidas sobre Asuntos Indígenas concluyó este viernes con un reclamo del fin de la violencia contra los originarios y el respeto a sus derechos y tradiciones.

Durante dos semanas de debates y eventos paralelos, que incluyeron el lanzamiento del más completo mapa acerca de la presencia indígena en Centroamérica, más de mil delegados de los cinco continentes analizaron la situación de las comunidades aborígenes y propusieron acciones para superar la discriminación y la falta de reconocimiento.

En declaraciones a Prensa Latina, el presidente de la 15 Sesión del Foro creado en 2000, el guatemalteco de la etnia maya quiché Álvaro Esteban Pop Ac, destacó el evento y los resultados del mismo.

El documento final recoge tres recomendaciones significativas, un llamado fuerte a los Estados a la paz, la invitación a evaluar el cumplimiento en su décimo aniversario de la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007) y la participación de las mujeres originarias al más alto nivel en la ONU, dijo.

De acuerdo con Pop Ac, las reuniones del Foro estuvieron centradas en los conflictos y su impacto en las poblaciones indígenas.

Quedó claro que las mujeres sufren de manera particular la violencia, de ahí la importancia de que sus voces lleguen al Consejo de Seguridad, subrayó.

Por su parte, la líder del pueblo filipino Igorot, en la región de Cordillera, Joan Carling señaló la urgencia de un mayor apoyo a los originarios de cara a la materialización de los objetivos de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, adoptada aquí en septiembre pasado para combatir la pobreza y las inequidades.

Según Carling, el tema indígena debe tener indicadores específicos, en aras de medir con efectividad los progresos en un sector de la población mundial tan discriminado.

Los participantes en la Sesión del Foro Permanente de Naciones Unidas sobre Asuntos Indígenas reiteraron su condena por el asesinato hace dos meses en Honduras de las líder originaria Berta Cáceres y la impunidad que rodea a la desaparición en 2014 de 43 normalistas en Iguala, México. (Texto y foto: PL)