El reinicio de la lucha necesaria aquel 24 de febrero de 1895

Febrero 2022.- El alzamiento del 24 de febrero de 1895 ha pasado a la historia como un logro de la voluntad separatista de los cubanos y la culminación del proceso organizativo liderado por José Martí desde el extranjero.

 

El fracaso del Plan de Fernandina, debido a la intervención de las autoridades estadounidenses, lejos de amedrentar a los independentistas levantó el espíritu revolucionario dentro y fuera de la Isla, pues los jefes comprometidos deseaban volver a la manigua lo antes posible.

 

Al amanecer del 24 de febrero de 1895, los cubanos se alzaban en varias regiones, aunque no simultáneamente, y por diferentes razones la llama revolucionaria solo prendería en Oriente.

 

En La Habana y Las Villas los principales líderes, Julio Sanguily y Francisco Carrillo, respectivamente, fueron arrestados el mismo día del alzamiento, mientras en Matanzas los sublevados resultaron neutralizados con rapidez por las fuerzas españolas.

 

Sin embargo, en la región oriental la insurrección fue un hecho palpable, pues justo al amanecer del día indicado Bartolomé Masó plantó campamento en Bayate, cerca de Manzanillo, mientras Guillermón Moncada se pronunció en la Loma de La Lombriz, en tierra santiaguera.

 

En Oriente las chispas insurrectas se tornaron en incendio y hubo levantamientos en las localidades de Baire, San Luis, El Cobre, El Caney, Guantánamo, Hatibonico y Jiguaní, entre otros, donde se hizo valer el espíritu independentista de los cubanos.

 

Aquel 24 de febrero la región del Camagüey y el territorio santacruceño no se alzaron en armas pues su líder regional, Salvador Cisneros Betancourt, ya había expresado la falta de condiciones para un alzamiento inmediato.

 

Emilio Fonseca Amador, historiador del municipio de Santa Cruz del Sur, explica que si bien en febrero no hubo levantamientos en la provincia, entre marzo y mayo varias partidas insurrectas se lanzaron a la manigua.

 

En marzo de 1895 Oscar Primelles Cisneros, Manuel Echevarría y otros se pronunciaron en El Junco, mientras en abril Francisco Recio López del Castillo se levantó en San José de Jobabo y poco después Mauricio Montejo hizo lo mismo en su finca La Larga de Guaicanamar.

 

Con la llegada de Máximo Gómez a la provincia, en junio, la revolución en Camagüey se consolidó, las partidas independentistas se reunieron en la zona de Sabanilla de los Juncos y se dispuso el inicio de la exitosa Campaña Circular.

 

El 24 de febrero de 1895 se reiniciaba la lucha por la independencia de Cuba con una guerra necesaria donde los veteranos del 68 y los pinos nuevos pondrían bien alto el valor y la determinación de los cubanos para conquistar su libertad.