Revelan que europeos pagan rescates que financian a terroristas

Revelan que europeos pagan rescates que financian a terroristas Washington, 31 jul .- El secuestro de ciudadanos europeos por parte del grupo terrorista al-Qaeda se convirtió en un negocio global para financiar sus operaciones en todo el mundo, informó el diario The New York Times.

Pese a que públicamente se niegan a pagar rescates por secuestros, los gobiernos europeos dieron al menos 125 millones de dólares a la red terrorista desde 2008, de estos 66 millones durante el año 2013, reveló una investigación del Times.

Las sumas que obtiene ese grupo por este concepto se convirtieron en la principal fuente de ingreso para financiar operaciones terroristas, admitió en 2012 David S. Cohen, subsecretario del Departamento del Tesoro para terrorismo e inteligencia financiera estadounidense.

Los pagos en ocasiones se hacen amparados en presuntas ayudas humanitarias a determinados Estados y en su desembolso participan funcionarios diplomáticos de las naciones cuyos ciudadanos fueron plagiados, indicó la pesquisa.

Nasser al Wuhayshi, líder de al-Qaeda para la península arábiga, indicó que el secuestro "es un botín fácil, que podría describir como un negocio rentable y un tesoro precioso".

Al respecto el Times señala que más de 90 millones de dólares fueron pagos desde 2008 en el Magreb Islámico por naciones como Suiza, España, Austria, y otros representantes que participaron en las negociaciones.

Los gobiernos de Austria, Francia, Alemania, Italia y Suiza niegan su participación en estas operaciones, aunque la investigación evidencia que estuvieron representados por terceros o por agencias intermediarias.

El rotativo aborda el pago de cinco millones de dólares transportados en un avión militar por un diplomático alemán, operación en la que medió el presidente de Malí y agrega que oficialmente Alemania presupuestó el dinero en concepto de ayuda humanitaria para la empobrecida nación africana.

En verdad, sostiene el periódico, todas las partes entienden que el dinero se dirigía a un oscuro grupo de extremistas islámicos que tenían 32 rehenes europeos, de acuerdo con seis diplomáticos de alto nivel que participaron directamente en el intercambio. (PL)