Irán asegura desear acuerdo nuclear, pero no a cualquier precio

Irán asegura desear acuerdo nuclear, pero no a cualquier precio Teherán, 11 jun .- Irán reiteró su disposición a propiciar un clima favorable en las negociaciones en Viena con seis potencias mundiales para alcanzar un acuerdo definitivo sobre su programa nuclear, pero descartó hacerlo a cualquier precio.

La cancillería iraní indicó que los diplomáticos que participan en Viena en la sexta ronda de negociaciones con el Grupo 5+1 (los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania) tienen voluntad de dialogar cuanto sea necesario para llegar a un pacto.

Estamos por lograr un acuerdo, pero no a cualquier costo, aunque hemos declarado la disposición a continuar las negociaciones nucleares, señaló la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Marzieh Afkham, citada por la televisión estatal.

Según Teherán, los negociadores podrían alcanzar un acuerdo "sostenible, justo y razonable", no obstante a que las pláticas proseguirán hasta el 20 de este mes, cuando vencen los seis meses de validez del pacto interino suscrito en noviembre pasado en Ginebra y que entró en vigor en enero.

Incluso, la cancillería dejó entrever la posibilidad de que las conversaciones de Irán con representantes de Rusia, Estados Unidos, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania, además de la Unión Europea (como ente coordinador) puedan extenderse más allá del 20 de julio, si fuera necesario.

Las partes retomaron el 3 de julio en la capital austríaca las negociaciones para finalizar un viejo diferendo entre esta nación y Occidente, azuzado por acusaciones de Estados Unidos y algunos países europeos de que Teherán busca desarrollar armas atómicas.

Irán ha insistido en que sus actividades atómicas tienen propósitos civiles y afirma que defenderá su derecho a acceder a la tecnología nuclear y a enriquecer uranio con fines científicos y de generación energética, siempre dentro de lo estipulado por el Tratado de No Proliferación.

Mediante el acuerdo interino del 23 de noviembre, la república islámica limitó algunas de sus actividades atómicas, en particular el enriquecimiento de uranio, a cambio de que Occidente levantara de forma parcial las sanciones económicas impuestas como represalia a su programa nuclear. (PL)