Innovación tecnológica en aserrío de Cayo Güin

GUANTÁNAMO.— Dos ingeniosos trabajadores del aserrío de Cayo Güin, en el municipio guantanamero de Baracoa, crearon un sistema que sustituye al diésel por el agua en el enfriamiento de la hoja de la sierra de banda, componente vital en la labor de este tipo de instalación, destinada al aprovechamiento del bosque.

El electricista Rafael Correa Rodríguez (autor principal) y el aserrador Rolando Aguilera Martínez fueron los creadores de la innovación tecnológica, la cual, aseguran, ahorra como promedio unos 5 800 litros de petróleo al año, y garantiza mayor eficiencia en el corte y aprovechamiento de la madera.

El nuevo método elimina el sobrecalentamiento de la mencionada hoja y evita que ad-quiera curvas por pérdida de tensión, garantizando con ello mayor durabilidad de ese medio de trabajo y un corte más rectilíneo de la madera, explica Rafael, quien además es enrollador y mecánico de motores eléctricos.

Ambos aniristas coinciden en señalar que la innovación también impacta favorablemente en la salud de los trabajadores y en el entorno, al reducir a un nivel mínimo la contaminación del aire provocada por el residuo del corte de la madera, y eliminar el uso del petróleo, que iba a parar al suelo y a la bahía de Maraví.

Afirman que también constituyen ventajas la erradicación de la resina de los bolos que se fijaba en la hoja de la sierra, y el ahorro de energía, logrado a partir de la eliminación de una caja eléctrica que suministraba corriente al sistema sustituido.

En aplicación desde hace 8 meses, esta innovación tecnológica ha sido reconocida por la Empresa Forestal Integral Baracoa, por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en la provincia y por la última Feria Guantánamo Innova, que le concedió uno de los premios relevantes.

El agua empleada en el novedoso procedimiento llega por gravedad a la hoja de la sierra, proveniente de tanques distantes unos 20 metros. Ese recurso —acotan Rafael y Rolando— solo se usa en el momento del corte de la madera, pues su flujo es controlado mecánicamente desde la cabina del aserrador. Su gasto se estima en 80 litros por jornada de ocho horas de trabajo, en que asierran, como promedio, entre 8 y 12 m³ de bolos.

Yoannis Méndez Martínez, administrador del colectivo, atestigua que Rafael recuperó, además, uno de los mandos de la cabina del aserrador; mientras Rolando confeccionó artesanalmente numerosas zapatillas para los ci-lindros neumáticos de la industria (componentes de los que se carecía) y es autor de una modificación en el transportador de la madera aserrada.

El aserrío de Cayo Güin es uno de los más importantes del país por su volumen de producción. Esta industria, ubicada a 12 kilómetros al norte de la Ciudad Primada de Cuba, procesa madera preciosa, dura, semidura, blanda y conífera, y además elabora madera para combustible y carbón vegetal, rubro este último destinado a la exportación y el consumo interno.

 

En el 2013 este colectivo fue afectado por roturas de su equipamiento y falta de hojas de sierra, las que una vez solucionadas permitieron un repunte productivo y el cumplimiento del plan ajustado, explica el administrador. Para este año tiene planificado aserrar 1 486 m³.(Granma)