EE.UU. cada vez más cerca de una agresión contra Siria

EE.UU. cada vez más cerca de una agresión contra Siria Washington, 27 ago .- Movimientos navales próximos a las costas de Siria, misiles crucero alistados en el mar Mediterráneo, una retórica que sube de tono, Estados Unidos cada vez se acerca más a una posible acción militar contra ese país de Oriente Medio.

El gobierno del presidente Barack Obama reiteró que continúa estudiando la repuesta a las autoridades de Damasco, a las que acusa de haber utilizado armas químicas contra la población civil el pasado 21 de agosto, un hecho que niega rotundamente la administración de Bashar al-Assad.

Jay Carney, portavoz de la Casa Blanca, dijo ayer en rueda de prensa que no se ha decidido sobre la acción militar, aunque el Pentágono ha presentado una variedad de opciones militares al mandatario demócrata, incluyendo el establecimiento de una zona de exclusión aérea.

Sin embargo, expertos castrenses, miembros del Congreso y otros entendidos opinan que la variante más probable sería la utilización de misiles crucero para atacar blancos sirios.

La eventual acción aliada involucraría disparar ese tipo de armas desde buques anclados en el Mediterráneo y fuera del espacio aéreo exterior sirio para, según observadores, proporcionar la opción más segura para las fuerzas aliadas, destacó un reportaje del diario USA Today.

El secretario de Estado, John Kerry, en línea con el argumento del presunto uso de armas químicas por el gobierno de Al-Assad, hizo la víspera una imprevista declaración en la cual dijo que la "evidencia es irrefutable", pero sin presentar pruebas.

En ese sentido, pidió a todas las naciones unirse para aclarar la presumible responsabilidad de Siria por el empleo de gases venenosos contra su población civil, y subrayó: lo "que está ante nosotros hoy es real y convincente".

Hace meses Obama apuntó a modo de advertencia que la utilización de este tipo de medios sería la llamada línea roja establecida para decidir una respuesta más dura contra Damasco, que supondría un ataque armado directo.

Algunos legisladores consideran que la agresión a Siria podría ser inminente y que el presidente Obama no necesitaría la aprobación del Congreso para ello (como ocurrió en Libia en 2011).

De igual forma, líderes del Capitolio, incluido el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano de Ohio John Boehner, aclaró que antes de tomar cualquier acción habría que hacer una consulta significativa con los legisladores, señaló su vocero Brendan Buck.

Explicó que el primer paso de Obama y su equipo es si debe ser informar, consultar al Congreso sobre lo que considera opciones viables y "esto todavía no se ha producido".

Grupos de la llamada oposición armada acusaron al Ejército Árabe Sirio de efectuar un eventual ataque con gases tóxicos, hecho que se ha tomado como argumento para el incremento de las tensiones.

Damasco, entretanto, aportó más pruebas sobre la utilización de esos artefactos por las fuerzas irregulares que intentan derrocar a Al-Assad, las cuales cuentan con el apoyo político y logístico de Washington y algunos de sus aliados europeos y de Oriente Medio.

El aumento de la retórica coincide también con la visita de una misión de la Organización de las Naciones Unidas a una zona de las afueras de la capital siria, agredida este lunes por francotiradores de los sublevados.

Consejeros presidenciales sugirieron también que cualquier decisión tenga en cuenta el modelo de intervención en Kosovo en 1999, realizado bajo el paraguas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte que permitiría actuar sin un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU, publicó recientemente el diario The New York Times.

Mientras, el estado árabe ha negado categóricamente las imputaciones, que calificó de burda manipulación para impulsar los añorados planes de intervención militar en el país para derrocar a Al-Assad.

Mas, el curso de los acontecimientos recuerda el guión utilizado durante la invasión y ocupación de Irak, en marzo de 2003.

En aquel momento, el entonces presidente George W. Bush, el vicepresidente Richard Chenney, el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, y el secretario de Estado, Colin Powell, aseguraron que Bagdad tenía armas de destrucción masiva, que a la postre jamás aparecieron.

Ahora, medios de prensa recuerdan igualmente que entre los momentos clave de la carrera política del actual mandatario estuvo un discurso pronunciado por él en octubre 2002 cuando desafiando la marea de la opinión pública se opuso a la guerra contra Irak.

Y su postura lo ayudó a ganar la nominación demócrata en 2008, y más tarde la Casa Blanca.

En este instante, dentro de la Oficina Oval, Obama se enfrenta a la posibilidad de enredar a Estados Unidos en otro conflicto en Oriente Medio de dimensiones imprevistas y la pregunta es cuándo. (PL)