Papa Francisco aboga por una solución pacífica a la crisis política mundial

Papa Francisco aboga por una solución pacífica a la crisis política mundial Roma, 1 abr.- El papa Francisco abogó por la paz en Siria y la península coreana, además de pronunciarse contra el tráfico de drogas y de personas, al ofrecer este domingo una misa en la Plaza de San Pedro del Vaticano.

Ante unos 250 mil fieles, el Sumo Pontífice de origen argentino y de 76 años de edad, condenó la violencia en Siria, cuyo gobierno enfrenta a grupos armados, pertrechados y financiados desde el exterior, así como a una creciente participación de formaciones terroristas, entre las que destaca la red Al Qaeda.

"Cuánta sangre derramada, y ¿cuánto dolor se ha de causar todavía, antes de que se consiga encontrar una solución política a la crisis?", se preguntó el Santo Padre, quien también demandó paz para el Oriente Medio, en particular entre israelíes y palestinos, así como para Irak, víctima de una agresión anglo-estadounidense en marzo de 2003.

Jorge Mario Bergoglio, quien asumió el pasado 13 de marzo la jefatura de la iglesia católica, se pronunció por la paz en Asia, sobre todo en la península coreana, para que las partes superen las divergencias y madure un renovado espíritu de reconciliación, apuntó.

Pyongyang se vio forzada a declararse en estado de guerra, en respuesta al traslado por Estados Unidos a la región de dos bombarderos furtivos B-2, en medio de maniobras a gran escala organizadas en la zona por Seúl y Washington.

Además, el Obispo de Roma pidió paz para Mali, para que vuelva a encontrar unidad y estabilidad, y para Nigeria, donde lamentablemente no cesan los atentados, que amenazan gravemente la vida de tantos inocentes, y donde muchas personas, incluso niños, están siendo rehenes de grupos terroristas, subrayó.

En medio de la celebración de la mayor fiesta del cristianismo, Francisco pidió paz para el Este la República Democrática del Congo y la República Centroafricana, donde -afirmó- muchos se ven obligados a abandonar sus hogares y viven todavía con miedo.

El jefe de la iglesia católica solicitó paz para todo el mundo, aún tan dividido por la codicia y se pronunció por transformar la muerte en vida, el odio en amor, la venganza en perdón y la guerra en paz.

Bergoglio condenó, además, a quienes buscan fáciles ganancias y el egoísmo que amenaza la vida humana y la familia. (PL).