Gobiernos árabes y EEUU apoyan terrorismo en Siria, afirma canciller

Damasco, 20 ene. – El ministro de Relaciones Exteriores, Walid Al Muallem, afirmó que los gobiernos de Catar, Arabia Saudita y Turquía, bajo la tutela de Estados Unidos, son hoy los principales países que apoyan, financian y arman a los mercenarios en Siria.

Son los mismos que han armado un plan internacional con dimensiones políticas, económicas y militares dirigido a atentar contra nuestro pueblo mediante el terrorismo, aseveró el canciller durante una entrevista exclusiva con la cadena estatal de televisión.

No nos hacemos ilusiones de que dichos gobiernos dejen de apoyar el terrorismo, pero si la violencia no cesa, no quiere decir que no concretaremos el diálogo nacional integral que nos hemos trazado, estimó.

De acuerdo con el jefe de la diplomacia siria, el Programa Político para resolver la crisis, presentado por el presidente Bashar Al Assad el 6 de enero, se basa en el concepto participativo y parte desde las bases populares, hasta las altas instancias de gobierno.

Al Moallem confirmó la responsabilidad de Damasco para desarrollar la fase preparatoria de la iniciativa de paz la cual, dijo, durará de dos a tres meses, al tiempo que señaló que el gobierno de unidad nacional que se pretende conformar debe ser fruto de un diálogo entre los propios sirios.

El Gobierno no tendrá ningún rol activo en la Conferencia de Diálogo Nacional; ello corresponderá a los actores sociales, partidos, así como a las fuerzas políticas, sociales y religiosas.

Destacó que la nueva Carta Magna emanada de una Asamblea Constituyente será resultado de los debates en la citada conferencia, "no será preparada de antemano", remarcó, y constituirá una garantía para asegurar la participación del pueblo en el diálogo, que decidirá en un referéndum si la acepta o no, aseguró.

A juicio del canciller, el Programa Político "es la interpretación siria de la ambigua etapa de transición que se expresa en la Declaración de Ginebra", aprobada el 30 de junio del año pasado por el Grupo de Acción para Siria.

Al presentar la iniciativa, el jefe de Estado insistió en que el Programa solo se hará efectivo y el Ejército Árabe Sirio detendrá sus operaciones en todo el territorio nacional una vez que cese el apoyo logístico y financiero de gobiernos occidentales y árabes a las bandas mercenarias que operan en el país.

En cuanto al enviado especial de la ONU para Siria, Lakhdar Brahimi, el ministro subrayó que tras entrevistarse con el presidente Al Assad en diciembre en esta capital, adoptó una postura conspiradora que coincide con la de Washington y los países árabes antes citados.

Sus recientes cuestionamientos al Programa Político lo alejaron de la naturaleza de su misión y se desvió del principio de objetividad, precisó.

No obstante, puntualizó Al Moallem, estamos listos a cooperar con Brahimi, cuya misión es más apreciada a través del Programa Político.(PL)