Cuba-Palestina, reiterada solidaridad

Hace apenas pocos días, cuando las fuerzas armadas sionistas incursionaban nuevamente contra la Franja de Gaza en verdadera cacería de combatientes palestinos, Cuba reiteraba su solidaridad con la causa de ese pueblo árabe, en la contundente intervención ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra.

No es la primera vez que la voz de la Isla se levanta para respaldar las prerrogativas del pueblo de Palestina y condenar la violencia que de manera irracional emplea permanentemente Tel Aviv contra los cientos de miles de árabes desplazados de su patria y obligados a sobrevivir en cruenta diáspora.
  
De hecho, la causa del pueblo palestino, su derecho al retorno a sus territorios originales, y la existencia de un estado independiente plenamente reconocido por la comunidad internacional, son principios que Cuba defiende en las más diversas tribunas desde hace largos decenios.
  
Proverbial fue la amistad del desaparecido máximo dirigente palestino Yasser Arafat con los líderes históricos de la Revolución Cubana, y muy especialmente con Fidel Castro, así como trascendente ha sido y es el amplio y diverso apoyo del pueblo cubano a  los luchadores palestinos por su independencia y autodeterminación.
  
Precisamente, en enero pasado, los representantes de la mayor de las Antillas reclamaron del Consejo de Seguridad de la ONU que asuma su papel ante el caso de la agresividad multiplicada de Israel contra  los refugiados palestinos, actitud que contraviene todas las normas del derecho internacional.
  
Cuba destacó que resulta vergonzante el papel de varias grandes potencias imperiales las cuales no solo propiciaron el despojo territorial sufrido por la población árabe de Palestina a fines de la década del cuarenta del pasado siglo, sino que han aupado históricamente al sionismo e incluso le han proporcionado tecnología nuclear para la guerra.
  
De hecho, explicaban los voceros de la Isla, la violencia de los colonos sionistas contra los palestinos y sus escasas propiedades se incrementó 40 por ciento en el pasado año con respecto a 2010, lo cual indica que son papel mojado todas las promesas y pretendidos acuerdos anunciados una y otra vez por occidente para “dar solución” a las tensiones en Oriente Medio.
  
Mientras, el estado sionista queda exento de toda presión y reclamación en los organismos mundiales, gracias a la oposición tenaz de Washington y sus aliados a que los grupos violentos de Tel Aviv sean tocados siquiera con el pétalo de una rosa.
  
Así, según estadísticas aparecidas tiempos atrás en el sitio digital Rebelión, entre 1972 y 2002, es decir, en el plazo de 30 años, alrededor de cuarenta resoluciones de Naciones Unidas destinadas a conjurar la agresividad sionista contra el pueblo palestino fueron vetadas por las sucesivas autoridades norteamericanas, a nombre del pretendido derecho de los grupos israelíes de derecha de “preservar la seguridad nacional de su estado”.
  
De manera que, como ha dicho reiteradamente Cuba, es precisamente ese respaldo incondicional de los poderosos el que sostiene el carácter violento de la camarilla sionista, el cual incita a mayores y más duros golpes contra la población palestina, y no permite el verdadero diálogo entre las fuerzas de uno y otro lado interesadas en el arreglo definitivo y justo.
  
Mientras, como hasta hoy, en Cuba tendrán los patriotas palestinos al amigo leal y firme, como corresponde a quienes han decidido echar su suerte junto a quienes sufren la injusticia y la inequidad en todas partes del mundo.(AIN)