Sobre zancos anda Abracadabra

Decididos a romper las formalidades los pequeños del grupo de teatro Abracadabra en Santa Cruz del Sur, bajo la dirección de un joven instructor de arte, se preparan para salir a la vía pública, decididos a encontrar en el espectador fortuito un artista más en el gran escenario popular.

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“Busco elevar en mis alumnos los estados de ánimo, jugar con los colores, sonreírle a la armonía y abrir el telón imaginario en cualquier parte donde haya concurrencia de cualquier edad”, manifestó Michel Rodríguez Rosabal, quien asume también el guión y diseño de los vestuarios.

En estos momentos esos niños y niñas aprenden a dominar los zancos, piezas de madera de 50 centímetros, 80 centímetros ó 90 centímetros, de acuerdo al tamaño de quien los conduzca.

No todo ha sido fácil. Guiados por el profesor realizan ejercicios físicos basados fundamentalmente en carreras de velocidad y resistencia, en los términos establecidos de acuerdo a sus edades. Este tipo de manifestación lo requiere.

“Adaptarse a estas bases -apuntó- ha sido poco a poco. Realizan un constante adiestramiento al concluir el proceso docente educativo y los fines de semana, para cuando llegue el momento del pasacalles y la actuación, vean los zancos como una extensión más de sus extremidades inferiores, logren dominarlos bien, desplazarse sin dificultades. Será un éxito. Ya lo están consiguiendo”.

Unos a otros se apoyan. El agotamiento es inevitable en los inicios, “pero lo hacemos de forma divertida, como un esparcimiento más. Esto los ayuda a avanzar, a no sentirse forzados mientras entrenan”.

Los integrantes de Abracadabra ensayan una entretenida narración oral, parte interesante del futuro evento, previsto para la segunda quincena del venidero mes de marzo, durante la Semana de la Cultura santacruceña. Están incluidas tres obras: Historia de un burro, Los tres testigos y La calle de los fantasmas.

“No se van a emplear textos -explicó Michel- solo una sinopsis de cada uno de estos cuentos, buscando la improvisación de los artistas, quienes se retroalimentarán con la interacción del público”.

Como alternativa preparan números donde van a estar presentes payasos, para de existir algún inconveniente en un determinado actor “no se cree una atmósfera negativa y pueda tenerlos incluidos la propia actividad teatral. Todo debe tenerse en cuenta al salir a escena”.

A nivel de los zancos

“Al principio fue complejo caminar con estas piezas, no me resultaba tan sencillo dominarlas. Ahora, ya es normal. He hasta conseguido brincar, saltar, con los zancos puestos. Nos falta todavía práctica y ensayar mucho las obras. Todo va a salir bien…”, expresó Laura Fuentes Rodríguez

Andy José Alcalá Puga tardó en decidirse a integrar el grupo “a pesar de que mi hermana es fundadora. Ya vencí el miedo escénico y estoy aquí correteando sobre estas bases. Ya no me caigo. Asimilo cada consejo de nuestro instructor para convertirme en un verdadero artista”.

“Ha resultado un proceso fuerte– dice Osvaldo Miguel Yorka Vázquez- pero aprendí bastante deprisa a desplazarme sobre los zancos, subir y bajar lomas y escaleras. Tengo unos peladitos en las piernas… no me duelen, quizás sea por mi gran interés”.

Lorena Fuentes Rodríguez es la más pequeña del colectivo, pero atrevida como nadie de sus compañeros. “Me gusta sonreír, hacer maldades. La actuación me fascina y si es sobre zancos mejor. Me estoy divirtiendo de lo lindo. Sobre ellos bailo y hago como un gusanito…”.

Radio Santa Cruz con información del sitio digital del Joven Club de Computación y Electrónica de Santa Cruz del Sur.