Absuelto por la historia

Absuelto por la historiaUn pequeño cuarto del  Hospital Municipal de Santiago de Cuba fue  el escenario. Era el 16 de octubre de 1953 y un revolucionario de 26 años pasó de acusado a acusador.

“…Creo haber justificado suficientemente mi punto de vista: son más razones que las que esgrimió el señor fiscal para pedir que se me condene a 26 años de cárcel; todas asisten a los hombres que luchan por la libertad y la felicidad de un pueblo, ninguna a los que lo oprimen, envilecen y saquean  despiadadamente…”

Éste es un fragmento del alegato de defensa de Fidel Castro, ante el tribunal que lo juzgaba por las acciones del 26 de Julio de 1953: los asaltos a los Cuarteles “Moncada” y “Carlos Manuel de Céspedes”.

La autodefensa conocida por “La Historia me Absolverá”, enalteció el derecho de los hombres a recurrir a la insurrección para romper las cadenas de la injusticia. En el texto se esbozaron los sentimientos patrióticos de quien constituye guía y paradigma para los cubanos y otros hombres de buena voluntad.

Las líneas expuestas aquel inolvidable día, revelaron el espíritu de compromiso  y amor a la patria de su creador;  valores que multiplicó durante su responsabilidad al frente de Cuba y que fortalece hoy con sus enseñanzas y reflexiones.

Fidel, fiel a sus convicciones, denunció con esas letras las violencias y corrupciones de la época. La frase final de su alegato:  “Condenadme, no importa, la historia me absolverá”, trasciende en el tiempo, y a más de 50 años de aquel juicio, el periodista Luis Báez Hernández la revitalizó en el libro “Absuelto por la Historia”.

Doscientos ochenta testimonios sobre Fidel Castro, componen la obra literaria. En ella,  personalidades conocidas a nivel mundial en el siglo XX, en ámbitos como la política, la ciencia, el deporte y la cultura, exponen sus opiniones  acerca del líder cubano. Los criterios reafirman  su inigualable visión futurista y la intachable conducta de un hombre que es más que un guía político.

En el texto de  Báez, el propio autor afirma:

“…Fidel es una de las figuras estelares de esta época, un nombre que se repite con admiración en todos los continentes y en todos los idiomas.

Querido por su pueblo y respetado por sus enemigos. Es una bandera y un símbolo de la humanidad.

El legendario guerrero de la Sierra  Maestra se ha sembrado en el corazón de los humildes. Se ha insertado en la historia. Ya está absuelto por la historia.

(Por: Yanayma Rodríguez Molina / Radio Santa Cruz)