Cuba, un comercio por encima de 50 años de bloqueo

La Habana, bloqueo económico y financiero, Estados Unidos, Cuba,Feria Internacional de La Habana, mejores productos, venta de servicios, salud, biotecnología, informática, agroalimentariaLa Habana, 4 nov .- Enfrentada a un bloqueo económico y financiero de 50 años por Estados Unidos, Cuba exhibe en la 28 Feria Internacional de La Habana sus mejores productos y una acertada actividad por la venta de servicios en salud, biotecnología, informática, agroalimentaria y otras.

Sol, playa, cultura, tradiciones e historia se combinan con la oferta cada vez más demandada del entorno económico.

Con la presencia de más de 400 expositores, la Isla caribeña de 11 millones 200 mil habitantes, acude a la cita con lo mejor de sus empresas y con la intención de lograr jugosos negocios como en eventos anteriores.

El crecimiento en 35 por ciento de sus exportaciones de bienes, el mayor incremento en las últimas dos décadas, constituye actualmente uno de los avances más notables de su comercio exterior.

Aunque este aumento se vio beneficiado por los altos precios del níquel en el mercado mundial, tiene como aspecto novedoso la influencia de renglones no tradicionales, como los medicamentos y productos de la biotecnología.

Al igual que en años anteriores, estos últimos clasifican como rubros importantes en las ventas al exterior del país.

Sin embargo, como afirmó recientemente el Ministerio de Comercio Exterior (MINCEX), el país está aún distante de alcanzar la capacidad potencial en la esfera.

En el acto de entrega del premio Nacional al Exportador en 2009, el MINCEX subrayó la necesidad de evitar los "cuellos de botella" que impiden una mejor utilización de las capacidades productivas instaladas.

En opinión de los expertos, Cuba brinda gran importancia a desarrollar la industria de servicios asociados a las exportaciones, en busca de una mayor integración nacional, y como resultado, elevar su valor añadido.

Así, las exportaciones de servicios deberán fortalecerse, pero con modalidades en esa actividad más complejas y de mayor valor agregado.

En ellas es fundamental el desarrollo de proyectos, estudios e investigaciones en los sectores de la economía que distingan esa gestión.

Fuentes oficiales dijeron que la Institución labora en la consecución de unos 20 objetivos propuestos para el presente año, entre los cuales sobresale un mayor avance en la inserción de Cuba en la economía mundial y regional.

En ese sentido también se destacan el fortalecimiento de la participación cubana en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y otros organismos internacionales de carácter económico y comercial, para defender los intereses nacionales y del llamado Tercer Mundo.

Merecen mención además, entre otros, el reforzamiento de las relaciones bilaterales con diversos países, la elevación de la eficiencia, racionalidad y competitividad de las exportaciones e importaciones, del transporte y seguro de carga en la esfera, y la consolidación del comercio electrónico.

Como afirmó recientemente el Ministro de Comercio Exterior y para la Inversión, Rodrigo Malmierca, los cambios en la economía e intercambio mundial, y el proteccionismo en los principales países industrializados demandan del empresariado mayor eficiencia y competitividad.

El recrudecimiento de la guerra económica de Washington contra La Habana, en abierto desafío a las resoluciones de condena que cada año aprueba un número creciente de países en la Asamblea General de las Naciones Unidas, constituye un obstáculo adicional al desarrollo del comercio exterior de la isla.

Para enfrentar estos retos, el Estado cubano adoptó un conjunto de medidas encaminadas a lograr una mayor eficiencia en la gestión comercial.

Entre las acciones en vigor se destaca la concentración de compras de productos, la aplicación y evaluación de la eficiencia del comercio exterior y la sustitución racional de importaciones.

Además, desde 2005 se trabaja por mantener niveles adecuados de concentración en las importaciones para obtener mejores términos de contratación.

De esta suerte, se desarrolló un intenso trabajo en el ordenamiento de las empresas importadoras, a fin de lograr que brinden un servicio especializado en cada uno de los productos de su nomenclatura.

En 2006, al dar continuidad a la estrategia trazada, el MINCEX revisó nuevamente la cartera de proveedores, en la que se destaca un incremento de la participación de los productores en las importaciones del país.

Como resultado, si en 2003 el volumen de compras realizado directamente a este tipo de proveedores fue de 38 por ciento, en 2008 ya alcanzaba el 64 por ciento.

En el ámbito de las exportaciones también se desarrollan acciones cuyo objetivo es propiciar su aumento cuantitativo, así como lograr mayores niveles de eficiencia y competitividad internacional.

Sobresalen en ese contexto programas integrales, cuya aplicación permitió el crecimiento de las ventas de frutas y vegetales frescos y en conserva, miel de abejas, hemoderivados y productos de la acuicultura, entre otros.

Figuran además entre las medidas con un saldo favorable, la implementación de cursos para vendedores cuyos resultados han propiciado que los exportadores ganen conocimientos y se encuentren en mejores condiciones para asumir sus funciones.

El proceso de transformaciones que experimenta la economía cubana se refleja en gran medida en el aumento del peso de los servicios dentro de la composición del Producto Interno Bruto, del empleo y en particular en el comercio exterior.

En efecto, la exportación de servicios, que ya abarca cerca del 70 por ciento de los ingresos obtenidos por el monto de las ventas al exterior, constituye hoy una de las características del comercio de la isla con el resto del mundo.

Esta esfera es una de las que mayores transformaciones ha recibido en esta nación en los últimos años, y uno de los elementos principales que distinguen la economía cubana actual.

Este cambio de entorno, como señalara Malmierca, obliga a esta entidad a redefinir el papel que debe desempeñar para impulsar su eficiencia y competitividad, dos grandes áreas que marcan los principales retos de la empresa cubana. (PL)