Producción de servilletas en Ciego de Ávila sustituye importaciones

Ciego de Ávila, 3 jun.-La reanudación de la producción de servilletas, marca Azahar, en la Unidad Empresarial de Base (UEB) Gráfica Integral Número 2, de Ciego de Ávila, contribuye a la sustitución de importaciones de este artículo, de mucha utilidad en la higiene personal y en procesos industriales.

Rosario Zabala Henríquez, directora de la UEB, informó a la Agencia Cubana de Noticias que en 2018 por problemas con una tarjeta que interviene en el funcionamiento de la máquina quedó paralizada la línea, de tecnología italiana y la más moderna de las tres existentes en el territorio nacional.

Al solucionarse ese inconveniente en febrero último, el colectivo avileño está en condiciones de cumplir con los 60 millones de unidades físicas contratados este año por los clientes, entre ellos los ministerios de Comercio Interior y Turismo, y tiendas de la corporación CIMEX.

Argumentó que la capacidad de la línea, que es de 250 millones de unidades físicas, permite lograr un ritmo más acelerado, pero el actual obedece al cronograma pactado con los organismos, los cuales pueden crecer en sus demandas porque disponen de la materia prima para respaldarla.

La adquisición y montaje de la línea, a finales de 2009, fue gracias a capital obtenido de los fondos de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Contar con producciones nacionales de calidad, como las servilletas elaboradas en Ciego de Ávila, es una muestra más de que existen potencialidades en las provincias para reducir la dependencia de comprar en el exterior, fortalecer el encadenamiento productivo y abrir el camino a las exportaciones, las cuales generarán divisas y podrán destinarse a los programas de desarrollo emprendidos por el país.

También son una garantía de empleo seguro para los trabajadores de esa UEB, que satisfacen, además, las solicitudes de todo el modelaje de la estructura médica cubana, excepto las recetas, y del turismo.

Sería oportuno valorar la posibilidad de incluir este surtido en el polo exportador que funciona en Ciego de Ávila, integrado por varias entidades agrícolas, el Centro de Bioplantas y la Universidad Máximo Gómez Báez, empeñadas en incrementar sus aportes a la economía cubana, en medio de un complejo escenario internacional. (ACN)