Poblador santacruceño saca provecho a la tierra de su patio

Santa Cruz del Sur, 19 jun.- Para poder construir la vivienda de mampostería, Juan Arnaldo Caro Tamayo tuvo que rellenar con varios bultos de rocoso el espacio que se le había asignado. El sitio era una laguna por lo bajo del relieve. Pero él se encargó  de darle la precisa altura  para levantar el palaciode familia a la entrada de la feria agropecuaria de la localidad.

Como hombre amante de los detalles creó junto a su esposa un atrayente jardín en la parte frontal de la morada. Quería hacer más. A su disposición  un patio de diez metros de ancho por 40 de largo. Extrajo de allí piedras y todo tipo de obstáculos. Nutrió el estéril terreno con  estiércol de ganado vacuno, fundamentalmente.

Aplicó fuerza, inteligencia, perseverancia… La generosa madre Naturaen reconocimiento al esfuerzo le transmitió los indispensables secretos. Sembró plantas ornamentales y medicinales, las que hizo acompañar de matas de aguacate, mango, guanábana, marañón, cereza, chirimoya, variedades de plátano burro, macho y fruta, canistel, anón, entre otras.

Es enorme el listado de cultivos que ha logrado fomentar. Resulta primordial mencionar además el ají, el cebollín, la calabaza, la caña de azúcar media luna, el maíz, pepino empalado, yuca y el frijol caballero.

Desea fomentar la lombricultura. Aseguró pedirá asesoramiento a los especialistas de la agricultura urbana del territorio.

A Juan Arnaldo le encanta alimentarse de esas utilidades. Dice que en las mañanas y las tardes se sienta a contemplar tanta belleza acumulada. Se mira las manos y sonríe.

Una traqueotomía le impide hablar con normalidad, por lo que para comunicarse, desde hace un año, se coloca en el cuello, cerca de las cuerdas vocales, un pequeño micrófono. De ese modo platica el jovial lugareño, quien se empeña en continuar haciéndole bien a la tierra de su provechoso patio.