Pionera discapacitada santacruceña se alegra de lejanía de Irma para reiniciar clases

Juega a la escuelita porque anhela reiniciar las clases. A su amiguita residente en el piso superior del apartamento donde vive la entrevistada, la abuela le permitió venir a visitarla porgue el peligro revestido de huracán desapareció. Ambas tienen una entrañable relación.

Dayetsy Estéfani Guerra Casado es una niña optimista, pionera consagrada y alumna puntual en el hogar, devenida aula cuando la maestra ambulatoria viene a impartirle los contenidos del quinto grado que cursa.

La pequeña perteneciente a la escuela primaria Fabricio Ojeda de este territorio se expresa feliz por la lejanía del  huracán: “Menos mal que Irma se marchó. Todos los estudiantes cubanos queremos volver a recibir los nuevos temas de cada asignatura. Aprender es bello”.

La carismática santacruceña nació con la patología nombrada síndrome de Alajille, causándole afectaciones en los órganos del cuerpo. Los padres comunican al reportero encontrarse a la espera del avisó médico pues la infante será sometida a trasplante de hígado.

“Sé convivir con la enfermedad, pero tengo fe en que saldré bien.Podré recuperarme para continuar estudiando. Es el compromiso que le hice a Fidel”, refirió animada.

– ¿Por cual profesión sientes preferencia?

– “Por varias, pero desearía ser  enfermera, maestra o doctora. Todavía falta mucho, llegado el momento decidiré”.