Lula: Pirotecnia prisión de Temer para desviar descrédito Lava Jato

Brasilia, 22 mar .- El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva calificó de pirotecnia la prisión por corrupción del exmandatario Michel Temer, al considerar que la operación Lava Jato procura despistar el interés del desprestigio que enfrenta.

 

‘La Lava Jato intenta desviar la atención del descrédito en que estaba cayendo y del fondo de 2,5 billones (alrededor de 659 mil 300 millones 500 mil dólares) que negociaron con Estados Unidos. La Fuerza de Tarea no necesita pirotecnia para sobrevivir, necesita sobriedad’, posteó el equipo de Lula en la red social Twitter.

El juez federal de Río de Janeiro Marcelo Bretas decretó este jueves la prisión preventiva de Temer después que la Fiscalía lo acusa de haberse favorecido de sobornos pagados por la Engevix, a cambio de beneficiar a la constructora en contratos con la empresa estatal Eletronuclear.

Bretas afirmó que el exjefe de Estado era el principal líder de una organización criminal que funcionó durante 40 años y desvió más de 473 millones de dólares.

El magistrado también ordenó la detención de otras siete personas, entre ellas a Wellington Moreira Franco Bretas, exministro del gobierno de Temer, y al excoronel de la Policía Militar João Batista Lima, íntimo amigo y aliado del exgobernante.

Para Lula, ‘las instituciones poderosas como el MP (Ministerio Público) y la PF (Policía Federal) no pueden estar haciendo espectáculo’.

Señaló que ‘todo aquel que comete un crimen, si el crimen es probado, tiene que ser castigado, sea Temer o Lula, sea el FHC (Fernando Henrique Cardoso) o (Jair) Bolsonaro. Nadie puede ser preso sin el debido proceso legal’, puntualizó.

Temer asumió el poder en 2016 cuando se depuso a la presidenta constitucional Dilma Rousseff mediante un golpe parlamentario-judicial.

Durante su mandato (2016-2018) fue denunciado por corrupción pasiva, obstrucción de la justicia y formación de pandilla. En todos los casos las imputaciones fueron archivadas, pero el 1 de enero cuando entregó el sillón presidencial al político de extrema derecha Jair Bolsonaro, perdió el foro privilegiado. (Prensa Latina)