Ingeniosos santacruceños del sector pesquero mantienen la técnica en óptimas condiciones

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Santa Cruz del Sur, 23 oct .- El diario quehacer, anima a los hombres que integran las brigadas de mantenimiento industrial en EPISUR, la Empresa Pesquera e Industrial “Algérico Lara Correa” del municipio Santa Cruz del Sur. Allí el genio de estos hombres se asemeja en fuerza y originalidad.

Frente a la computadora Yadelina Blanco Agüero lleva el control de las órdenes de trabajo. “Hace poco tiempo que desempeño esta función, anteriormente fui tecnóloga de la calidad en el área donde se procesa el camarón”. El apoyo de sus colegas le ayuda a desarrollar la faena.

“Recibo un contravale donde se encuentra el valor de cada pieza extraída del almacén. Tras hacer los cálculos convenidos se envía el resultado al departamento económico donde se controlan los gastos por objetos de obra”, explicó.

Mantener la disponibilidad técnica del equipamiento industrial por encima del 85 por ciento recae en los obreros especializados en materia de refrigeración, electricistas y mecánicos, que atienden compresores, motores eléctricos, calderas generadoras de vapor, bombas de agua y reductores, entre otros. También se cuenta con una brigada de construcción civil.

Vismeris Hernández Áreas, jefe de mantenimiento general en la entidad sureña, señaló, “que cada año se establece un plan de mantenimientos por cada equipo tecnológico, acorde a las condiciones en que se encuentra y horas de explotación”. El presupuesto aprobado garantiza la compra de piezas de repuesto, accesorios, pinturas, además adquieren nuevos equipos.

Ante cualquier falla técnica en horas de la noche o la madrugada estos hombres siempre están disponibles para solucionarla. Gustavo Cabrera Fonseca lleva 44 años consecutivos como mecánico de refrigeración. “Cuando el teléfono de la casa da un timbrazo a media noche o en otro horario no laborable por alguna urgencia en el combinado, allí estoy. Así proceden el resto de los camaradas en cada una de las brigadas”.

Lo encontramos en el interior de la industria. Le había terminado de colocar los latiguillos a las quince placas de uno de los congeladores por donde entra el líquido refrigerante y sale el vapor. Al terminar es comprobada la actividad. El óptimo resultado permite colocar en la nevera el camarón embalado en las cajas adquiridas para ese fin, hasta que se comercializa. “Nada de esto es fácil pero la complejidad nos hace pensar para que el proceso productivo prosiga efectivo”, afirmó Cabrera.

Mario Varela Arredondo es un soldador bastante meticuloso. “Son abundantes las tuberías en esos congeladores por lo que se debe obrar sin prisa. En su interior hay residuos de amoníaco. El descuido significa peligro. Soldar en esas partes conlleva a cambiar mucho de posición, se llega a sentir agotamiento. Pero los compromisos no pueden dilatarse si se trata de aportar recursos exportables a la economía cubana”.
Hernández Áreas confirma que es la parte frigorífica la más vulnerable por ser la que contiene mayor cantidad de equipamientos y emplea amoníaco: un refrigerante tóxico. “Se ejecutan las reparaciones en las fecha previstas, a los túneles de congelación, congeladores de placa, salón de compresores y las máquinas generadoras de hielo”.

Vasta es la constancia de estos hombres dedicados a fecundar las responsabilidades con respuestas al nivel de sus grandezas humanas. Ya prevén poner en funcionamiento todos los congeladores de placas en el “Algérico Lara Correa” antes de finalizar el actual calendario.