Cables submarinos podrían convertirse en sensores sísmicos

París, 19 dic.- Científicos franceses publicaron hoy los resultados de una investigación que captó ondas acústicas y sísmicas submarinas a través de un cable de telecomunicaciones instalado en la costa mediterránea junto a la ciudad de Marsella.

 

En la actualidad hay 1,2 millones de kilómetros de cables de fibra óptica en el fondo de los océanos (tres veces la distancia de la Tierra a la Luna), y según los investigadores estas infraestructuras existentes podrían explotarse para detectar terremotos.

El equipo usó un cable de 41 kilómetros para recuperar datos de los sensores de un observatorio submarino situado a 2 mil 500 metros de profundidad.

Durante el proceso modificaron algunos parámetros en el uso de la fibra óptica, lo que permitió detectar en el transcurso del experimento un terremoto de magnitud 1,9 ocurrido a más de 100 kilómetros de distancia del cable.

Las mediciones también registraron la huella de las olas en el fondo marino cerca de la costa, y también su efecto en la llanura abisal, donde generan el ‘ruido de fondo sísmico’, permitiendo observar por vez primera cómo se producen estas vibraciones tan débiles, que agitan permanentemente el interior de la Tierra y posibilitan a los geofísicos sondear su estructura.

Los investigadores señalaron que estos cables de comunicaciones podrían servir como una línea de micrófonos, al captar de manera similar el ruido submarino producido por barcos o cetáceos, y ofrecerían una solución sencilla para dar respuesta a una multitud de problemas científicos y sociales como son los terremotos, la erosión costera o la interacción entre seres vivos, entre otros. (Prensa Latina)