La W recorre Francia con fuertes tonos críticos

París, 3 nov.- La letra W que identifica al presidente estadounidense George W. Bush, recorre Francia en estos días con fuertes tonos críticos en el lenguaje cinematográfico de Oliver Stone y de un destacado intelectual galo.

W es la cinta de Stone (Pelotón, Wall Street, JFK …) que se exhibe desde el miércoles en las salas francesas, con notable acogida de un público que mayoritariamente se decanta por el aspirante demócrata a la Casa Blanca Barack Obama.

Lejos del retrato lapidario, con fina ironía y una sólida actuación de Josh Brolin (Bush), el largometraje W es otro aporte, contundente sin dudas, al clamor internacional contra el papel belicista llevado por Washington en los últimos ocho años.

Tres veces laureado con el Oscar, Stone declaró a la revista “A Nous París” que el todavía inquilino de la Casa Blanca es “un hombre perdido, patético, pero el problema es que nosotros somos los pavos de su farsa”.

“En realidad si me lo encontrara personalmente no tendría nada que decirle. El mal está hecho. Pienso que es un tipo lamentable”, respondió a la pregunta de si se cruzaba con Bush.

Pudiera hasta parecer un tipo simpático si no fuese porque bajo su tutela se dio cabida a guerras injusticables, tortura autorizada y uno de los mayores desplantes en la historia a la Organización de Naciones Unidas (ONU), comentaban analistas franceses en BFM-TV.

Karl Zero es el autor del documental “Being W”, transmitido por la cadena ARTE en un programa especial. Intenta, según sus propias palabras, demostrar que Bush en el fondo es una persona con cierta inteligencia pero con vacios o baches mentales.

Zero, quien conduce un programa de entrevistas y actualidad en BFM-TV, desliza, sin embargo, pasajes de los numerosos dislates cometidos en público por el gobernante norteamericano y deja abierto el lente para las conclusiones personales.

Aun con buenos deseos, se hace evidente que el mundo tuvo que soportar durante un largo y vergonzoso período los desmanes de una administración afianzada en su poderío militar para intimidar incluso a la culta Europa. (PL)