Continúa debate sobre uso de fármacos experimentales para ébola

Ginebra, 12 ago. -Expertos en ética médica continúan hoy una reunión aquí para establecer los límites éticos en el uso de tratamientos experimentales del ébola, enfermedad que de marzo a la fecha causó la muerte a casi mil personas.

La pasada semana la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió convocar a este encuentro, que busca determinar si se pueden usar en humanos, fármacos todavía en ensayos preclínicos, y caso que se autorizara su uso, definir quién los recibiría y en qué circunstancias.

El ébola es una enfermedad con una alta tasa de mortalidad para la cual no se dispone de tratamiento ni vacunas de eficacia y seguridad demostrada, alertó Marie-Paule Kieny, subdirectora general de la OMS.

El debate comenzó luego que dos estadounidenses que contrajeron la dolencia y fueron repatriados a su país recibieron un tratamiento experimental, al igual que otro enfermo en España.

Varios países de África occidental están afectados por la actual epidemia de Ébola, la más grave desde que el virus fue descubierto en 1976 en África central, de ahí que la OMS declaró el estado de emergencia sanitaria internacional.

El brote empezó en Guinea en diciembre pasado y se propagó a Liberia, Nigeria y Sierra Leona. Esos cuatro países habían notificado más de mil 700 casos, más de 970 de ellos mortales, sobre todo en Guinea Conakry, Sierra Leona y Liberia, a quienes se ha pedido tomar medidas excepcionales para evitar la expansión del mal.

Mientras, en Nigeria, que reporta dos fallecidos, también se llevan a cabo planes de prevención.

La única opción por ahora para frenar la expansión viral en África es mediante el control de la infección y la educación de la población, aseguran especialistas.

Una vacuna podría estar lista en 2015, de aplicarse procesos de urgencia, y el producto comenzaría a ensayarse en breve, según Jean-Marie Okwo Bélé, director del Departamento de Vacunas e Inmunización de la agencia sanitaria internacional.

La enfermedad se manifiesta por hemorragias, vómitos o diarreas, entre otros síntomas. Su tasa de mortalidad oscila entre 25 y 90 por ciento. El contagio se produce por contacto directo con la sangre, los líquidos biológicos o los tejidos de personas o animales infectados.(PL)