¡Patria o Muerte!, respuesta de los milicianos de Santa Cruz del Sur

¡Patria o Muerte! es la respuesta de los milicianos de Santa Cruz del SurNelson Nápoles Francés sacó al frente su pie derecho vestido con bota de soldado cuando el peligro de una invasión mercenaria a la Isla ya era todo un hecho. El joven de 17 años estaba en las Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR), donde el clamor popular repetía por los cuatro puntos cardinales la consigna: ¡Vencer o Morir!

La victoria en playa Girón el 19 de abril de 1961, fue demostración inmensa de la fuerza invencible de los hijos y las hijas de la naciente Revolución encabezada por el máximo líder Fidel Castro. La heroicidad multiplicada hizo fracasar a los mercenarios organizados, dirigidos, financiados y apertrechados por los gobernantes norteamericanos de esa época.

Aunque el diario The New York Times resumía en una frase: “Con una Bahía de Cochinos basta”, la histeria de los enemigos acérrimos buscaba destruir lo logrado con apoyo interno de sus lacayos. Nada de esto resultó. El respaldo de las clases proletarias y campesinas era unánime.

“Cuando Fidel da la alarma de combate nos encontrábamos reunidos en el cine de esta localidad un grupo de integrantes del batallón 402. Enseguida nos dan el aviso. Nos presentamos en el cuartel municipal vestidos de civil. Ya en el patio del edificio nos reunieron por pelotones. El Teniente Cano orientó a los integrantes de la Compañía 1 y la 2 ir a nuestros hogares a buscar las mochilas donde se encontraba todo el equipamiento disponible”.

Al reportarse nuevamente los dispuestos combatientes: “Nos entregan un fuerte armamento. Partimos hacia la playa donde nos ubicaron junto a miles de hombres a lo largo de todo el muro de contención. Alli nos mantuvimos aguantando las picadas de los mosquitos, pero manteniendo la vigilancia minuto a minuto, ya que por aquí esa gusanería integrada a la Brigada 2506 no iba a pasar”, señala Nelson, dándole un tono más elevado a la voz.

Cuando los movilizados regresan al calor de los hogares llevaban el regocijo de haber cumplido otra vez con el sagrado deber. Los aprestos militares continuaron, “porque prepararse para la defensa no puede quedar a un lado nunca. Marchábamos por las calles a diario. Para los enemigos estábamos perdiendo el tiempo y rompiendo los zapatos. Nadie retrocedía ante tan estúpida conclusión Los milicianos hemos sido en todo estos años un hueso duro de roer”.

La respuesta de cualquier miliciano siempre ha sido una sola: ¡Patria o Muerte!”

Por: Raúl Reyes Rodríguez/ Colaborador de Radio Santa Cruz