Acciones de Cuba para reducción del consumo de sal

La Habana, 11 mar .- Desde 2010 Cuba lleva a cabo un grupo de acciones para la reducción del consumo excesivo de sal, en aras de evitar la hipertensión arterial, que conlleva a accidentes cerebrovasculares y enfermedades cardiovasculares.

Según expertos también da origen a la insuficiencia renal, la osteoporosis, obesidad y Alzheimer, entre otras dolencias, por lo cual la disminución en las comidas de ese producto forma parte de las políticas gubernamentales del Programa Nacional de Enfermedades No Transmisibles, del Ministerio de Salud Pública.

Para cumplir estas medidas en la nación antillana se realizan campañas en los medios de información pública, etiquetado de los alimentos con los datos nutricionales que incluyan el contenido de sal, y talleres sobre las formas de reducirla en la alimentación.

Asimismo contemplan la ejecución a nivel nacional de las directrices alimentarias, reuniones con la industria, y la coordinación de los programas de reducción de la ingesta de sal con el de administración de complementos de yodo.

La mayoría de la sal en exceso que consumen las personas no viene de los saleros de los hogares, sino de alimentos como el pan, comidas instantáneas, carnes procesadas y condimentos, aseveran especialistas del Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos de Cuba.

En las Américas los promedios del consumo diariamente van desde 12 gramos al día en Argentina, 11 en Brasil, y de 8,5 a 9 gramos en Canadá, Chile y los Estados Unidos, hasta los cinco gramos recomendados en Cuba, según un trabajo publicado en el Portal de Salud de Cuba Infomed.

Un grupo de expertos convocados por la Organización Panamericana de la Salud emitió, en 2009, una Declaración Política para promover la disminución gradual y sostenida en la ingesta de ese producto, ya sea alcanzando metas nacionales o la internacionalmente recomendada de menos de cinco gramos al día por persona en 2020.

“Para… Mira… Elije… la opción con menos sal”, es el lema que preside en 2014 la Semana Mundial por la Sensibilización sobre la Sal, que se celebra del 10 al 16 de marzo, con el fin de educar a las personas de que cuando compren alimentos se fijen en la información de los envases para seleccionar las opciones que contengan menos. (AIN)