Familia de pionera santacruceña comprometida con causa de antiterroristas cubanos

Familia de pionera santacruceña comprometida con causa de antiterroristas cubanos
Desde la lejanía, allá en Portugal, un hombre se mantiene atento a la familia amada. Una razón lo justifica, el Doctor Justo Reinaldo Fernández del Risco, vecino de Santa Cruz del Sur, está cumpliendo misión internacionalista.

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A pesar de sus responsabilidades, de los desvelos, busca el espacio primordial para saber de otro hermano entrañable, del cubano antiterrorista Antonio Guerrero, y se mantiene al tanto, a través de Tony, de la situación de Ramón y Gerardo.

Las copias de la misiva llegan hasta el hogar de los seres más queridos del galeno, residentes en esta localidad. “Cada oración o palabra escrita por Antonio nos afirma como cubanos, nos transmite la fuerza necesaria para querernos y respetarnos como familia. Incluso, tanto él como los demás compañeros presos injustamente por combatir el terrorismo, son paradigmas a seguir, pues ninguna celda los hará cambiar de idea por defender la justicia”, acentúa Dayamí Revolta Pacheco, esposa de Justo, y enfermera en el policlínico Ernesto Che Guevara.

Dayane Fernández Revolta, la pequeña hija de ambos, desde su condición de pionera realiza con inmenso agrado los deberes escolares y se esfuerza por ser cada día mejor, forjándose así en el sacrificio.

“Debe prevalecer en nosotros los valores más puros. Nunca un estudiante revolucionario debe vivir de la falsedad, para poder amar la historia, las enseñanzas de todos los que derramaron su sangre por la libertad. Nada deberá convertirse en obstáculo para aprender de la honradez de los educadores. Ellos son esos segundos padres tan queridos en cada colegio”.

Ahora en el pie derecho tiene fijado un yeso, hace breve tiempo, para sellar la fractura provocada por un descuido durante un pasatiempo infantil. “Son cosas que suceden, es para crecer como dicen las personas mayores- manifiesta- . Estaré así 21 días, pero no impide mi asistencia a clases ni un minutito. El tiempo desaprovechado no se recupera”.

Fuimos testigos de cómo la progenitora y su hermano mayor Dairon la trasladan en una silla de ruedas, escasas cuadras, hasta la escuela primaria José Martí, donde la inquieta accidentada cursa el sexto grado.

“Tanto el padre como yo la hemos criado sobre la base del ejemplo. Cumplir con las tareas estudiantiles, laborales, sociales y políticas ha sido siempre algo muy respetado por nosotros, donde prima el amor y mucho aliento”, expone Revolta.

“¡Mamá!, déjame a mí decirle algo al reportero”, señala Dayane, mientras hace un guiño. “Aquí en el hogar funciona de lunes a viernes, luego de la salida de clases, la casa de estudio. Decidimos entre mis compañeros y yo ponerle a este equipo Por la libertad de Los Cinco. Esto significa mayor rendimiento escolar en cada uno de nosotros, no tener faltas de ortografía, y ser ejemplo constante ante los demás”.

La alegría se les nota al conocer la llegada de Fernando a la Patria. Se mantienen atentas, junto a Dairon, a las imágenes transmitidas por la televisión cubana, donde se resaltó el abrazo de Fernando y Raúl, el entrañable apretón con su camarada de adversidades, René. Pero le falta un pedazo a la solidaridad hasta que no estén en casa Tony, Gerardo y Ramón, como señaló el segundo héroe antiterrorista, arribado hace pocos días a la Isla.

Bárbara Murias Cañete, la maestra de esta entrevistada, nos refiere la tarea política e ideológica que sistemáticamente se realiza desde los matutinos y en los contenidos de clases planificados. “Los alumnos conocen la injusticia cometida contra Los Cinco Héroes. Mientras no estén todos en la Patria habrá reclamo para su regreso definitivo”, apuntó

“Dayane nos ha ayudado muchísimo”, comentó luego. Las cartas de Antonio dirigida al papá de ella se han leído en los matutinos, también en las aulas. Gran cantidad de alumnos y todos los educadores les han dado lectura de manera individual, obteniéndose a través de estas misivas mensajes de unidad, fortaleza y firmeza revolucionaria.

Las buenas acciones de la escolar santacruceña parpadean como estrellas relucientes. Se afianza en la integralidad. Es de las primeras en la recogida de materias primas. Si de trata de embellecer el aula o los jardines del plantel la voluntad crece. En cada concurso municipal e incluso de carácter provincial ya su participación define en la primaria José Martí. (Raúl Reyes Rodríguez/ Colaborador de Radio Santa Cruz)