El estrés beneficioso

El estrés beneficiosoPor el ciberespacio navega una información que, indiscutiblemente, llena de aliento y tranquilidad a quienes sobrepasan los 60 años y se mantienen firmes en sus puestos de trabajo, a pesar de los augurios pesimistas del daño que ocasionan a su organismo.

La oportuna noticia en cuestión afirma que las personas que trabajan mucho más allá de la edad de jubilación y que por esa razón, siguen activos, alimentan un estrés conveniente para alcanzar una vida más larga, teoría acreditada por los resultados de un estudio que llevó a cabo Howard Friedman, investigador de la Universidad de California.

A más de uno sorprendió la teoría porque siempre se ha recomendado evitar tensiones, y disfrutar de una existencia reposada cuando se llega a la llamada Tercera Edad.

Para desmentir esa antigua creencia, fundamentaron esta investigación a partir de un trabajo desarrollado en 1921 en la mencionada universidad, que a esas alturas del calendario, ponía muy en duda que las personas bajo estrés vivieran menos.

Dicho tratado se hizo en un largo seguimiento a individuos cargados de complicaciones laborales, y que evidenciaban una alta frecuencia de estrés; no obstante, sus parámetros físicos y mentales demostraban ser más sanos, y al término de la pesquisa se comprobó que vivieron mucho más años que otros que presumían de tomarse la vida con calma y jubilarse tan pronto cumplieron la edad necesaria, explicó Friedman.

Los estudios sobre la vejez a nivel celular están centrados en los telómeros, que son los extremos de los cromosomas, y cuya función es evitar la pérdida de información genética durante la división celular. Sin embargo, los telómeros se van encogiendo cada vez que se produce una división celular.

“Ese encogimiento es claramente algo malo, cualquier cosa que uno pueda hacer para alargarlos sería beneficioso”, acotó el doctor Stephen Coles, otro prestigioso científico del departamento de química y bioquímica de la Universidad de California, Los Ángeles, (UCLA) y cofundador del Grupo de Investigación de Gerontología.

Además de un nuevo aporte científico, la tesis como tal, deviene consuelo y estímulo para los temerosos de aproximarse a la vejez, y una vez en ella, con el afán de cuidar su organismo, deciden alejarse del oficio o profesión que no solo enriquece su vida social, sino que los deprime por el cambio drástico de su existencia.

(Tomado de Radio Rebelde)