A Luciano Pavarotti, un concierto desde La Habana

A Luciano Pavarotti, un concierto desde La Habana La Habana, 21 sep .- El tenor italiano Darío Balzanelli unió aquí su voz a figuras cubanas de la lírica y la música popular en un homenaje al fallecido coterráneo y maestro suyo Luciano Pavarotti. El concierto, que se extendió más de dos horas, fue una aproximación desde esta isla a aquellos espectáculos en los que Pavarotti, acompañado de sus amigos, fundía la ópera con el pop y el rock.

Vamos a cantarle a este hombre que emocionó al mundo, exclamó anoche el presentador en la abarrotada sala Covarrubias del Teatro Nacional, escenario de este tributo a Luciano, a cinco años de su muerte, gestado por Balzanelli desde La Habana.

Para la ocasión escogió un repertorio de lujo con arias de significativas óperas y otros temas populares internacionales. Intérpretes de la isla del pop, la balada y la salsa subieron al escenario, se arriesgaron y mezclaron los géneros, y lo hicieron bien.

El primero de ellos fue el cantante David Blanco, quien aportó su estilo desenfadado de roquero al tema Miserere, de Gregorio Allegri.

La balada italiana Volare, que recorrió el planeta tras su premio en el Festival de San Remo en 1958, hizo vibrar al público en versión de Pedrito Calvo, uno de los más carismáticos exponentes de la salsa, voz líder durante varios años de la orquesta Los Van Van.

Reverencias para el cuarteto vocal femenino Sexto Sentido, en Angry boy y el tema brasileño La chica de Ipanema con la compañía Habana Compás Dance, una mezcla de ritmos y colores, el típico baile cubano de las chancletas y las castañuelas españolas.

Momento especial fue la interpretación del pianista y compositor cubano Frank Fernández, que trajo de vuelta al escenario a Balzanelli en la segunda parte del concierto con el Ave María de Schubert, una de las canciones que Pavarotti inmortalizó.

Otra vez el público disfrutó del dúo de Luciano y el cubano Augusto Enriquez, invitado a uno de sus conciertos en Módena con su jazz band y una canción muy cercana en melodía a la música cubana: Guitarra romana. Una pantalla gigante en el escenario proyectaba aquella actuación.

Fueron más los invitados a este concierto habanero, varios de ellos figuras noveles como Laritza Bacallao y Taimí Estrada.

También jóvenes del teatro lírico, quienes ofrecieron un popurrit de arias y canciones de la ópera como Funiculi funicula, La danza de Rossini y La donna inmobile, al estilo de Los tres tenores, aquellos conciertos de Pavarotti junto a los españoles Plácido Domingo y José Carreras.

El homenaje fue un regalo para los cubanos amantes del bel canto y una reverencia desde esta isla a uno de los más grandes tenores de todos los tiempos, que acercó la ópera a un público diverso.

A la iniciativa de Balzanelli se unió la Embajada de Italia en La Habana y el Ministerio de Cultura de Cuba.(PL)