Vuelve a Pakistán presidente Zardari, pero rumores renuncia persisten

Vuelve a Pakistán presidente Zardari, pero rumores renuncia persisten Islamabad, 13 ene . – Tan súbitamente como partió ayer, el presidente Asif Ali Zardari regresó hoy a Pakistán desde Dubái, donde según fuentes oficiales cumplió una visita de carácter privado que ciertos medios asociaron a una posible renuncia.En medio del resquebrajamiento de las relaciones entre las autoridades civiles y militares, también se rumoró que el viaje de Zardari se debía al temor a un inminente golpe de Estado.

Una escueta declaración del portavoz de la Presidencia, Farhatullah Babar, indicó aquí que el mandatario "regresó a Pakistán después de terminar sus asuntos privados en Dubái".

Ayer, los confusos y variados motivos alegados por diversas fuentes cercanas a los círculos de gobierno sobre el viaje del gobernante alimentaron aún más las especulaciones en torno a su dimisión o a una eventual asonada militar.

Algunos medios de prensa señalaron que Zardari se sometería en Dubái a una nueva revisión médica -ya lo hizo el pasado mes tras sufrir un leve infarto-, mientras otros reportaron que iba a ver a sus hijos, a asistir a una boda, y hasta a reunirse con un viejo enemigo político, el exiliado expresidente Pervez Musharraf.

Analistas locales hicieron notar que era "muy raro" semejante descoordinación en la agenda de un jefe de Estado.

Las históricas tensiones entre las autoridades civiles y militares pakistaníes rebrotaron cuando el pasado 10 de octubre un influyente empresario norteamericano de origen pakistaní, Mansoor Ijaz, reveló haber entregado en Estados Unidos un comprometedor memorando secreto.

En el mensaje se pedía ayuda a Washington ante un eventual golpe de Estado tras la operación encubierta de un comando norteamericano que culminó con la muerte de Osama bin Laden en la ciudad de Abbottabad el 2 de mayo del pasado año.

A cambio -siempre según la versión de Ijaz- el gobierno pakistaní prometía controlar al Ejército, que en más de una ocasión ha criticado diversas cláusulas de la alianza Islamabad-Washington.

Ijaz, además, aseguró que el memo le había sido entregado por el embajador en los Estados Unidos, Hussain Haqqani (quien ahora está bajo investigación), con conocimiento de Zardari y probablemente bajo inspiración de éste.

El llamado memogate desató la ira del Ejército, que lo consideró una amenaza a la seguridad nacional y forzó a la Corte Suprema a iniciar una investigación.

Tal exigencia, obviamente, apunta a Zardari, quien podría ser sometido a un juicio político y destituido de comprobarse su involucramiento en el escándalo.

Las tensiones entre el Gobierno y los generales aumentaron el pasado miércoles, cuando el primer ministro Yousuf Raza Gilani destituyó al secretario de Defensa, teniente general (r) Naim Jalid Lodhi.

En una inmediata respuesta, los militares advirtieron en un comunicado que la decisión podría acarrearle al país "dolorosas consecuencias".

Este jueves, coincidiendo con el viaje del presidente Zardari a Dubái, el jefe del Ejército, general Ashfaq Pervez Kayani, se reunió con sus comandantes, lo que alimentó las especulaciones sobre las próximas movidas militares en medio de la crisis política imperante en el país.(PL)