Playa Girón: Alegría e indignación del pueblo cubano

Playa Girón: Alegría e indignación del pueblo cubano Alegría e indignación son sentimientos que evocan hoy cubanos al referirse a la victoria sobre una agresión mercenaria organizada y financiada por Estados Unidos hace medio siglo.

En la memoria de muchos aparece la participación directa en los acontecimientos y la disposición del pueblo a mantenerse en pie de lucha para no entregar la libertad conquistada con sacrificio, sudor y sangre.

Otros recuerdan con indignación las víctimas humanas, entre ellas muchos jóvenes, y los daños materiales de un ataque que fue derrotado en menos de 72 horas tras intensos combates.

Durante las primeras horas de la madrugada del 17 de abril de 1961 comenzó el desembarco de los mil 550 hombres de la denominada Brigada 2506 por Playa Girón, con tanques y blindados, y el apoyo de paracaidistas y bombardeo aéreo.

El objetivo de los invasores, entrenados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, era ocupar la zona de la Ciénaga de Zapata, en la costa sur de la provincia de Matanzas, e instalar un gobierno contrarrevolucionario auspiciado por Washington.

Pero los funestos planes encontraron el rechazo de las fuerzas armadas cubanas y de las Milicias Nacionales Revolucionarias, que bajo la guía del líder Fidel Castro, no dieron tregua a los agresores para adueñarse del éxito el 19 de abril.

Según datos históricos, entre militares y civiles cubanos hubo 176 muertos y más de 300 heridos, de ellos 50 quedaron incapacitados de por vida.

El 24 de abril de 1961 en una declaración de la Casa Blanca, el presidente demócrata John F. Kennedy, continuador de los planes anticubanos del dignatario republicano Dwight D. Eisenhower, asumió la responsabilidad por la invasión.

Seis meses después de la derrota en Girón, un alto funcionario de la CIA evaluó las razones del fracaso de la agresión, pero ese documento fue mantenido en estricto secreto hasta su desclasificación en 1998.

La Brigada 2506 fue entrenada en Retalhuleu, Guatemala, y partió de Puerto Cabeza, Nicaragua, mientras que la fuerza aérea dispuso de la base estadounidense de Oppalocka, en Florida.

De ella formaron parte, entre otros, más de 100 latifundistas, 194 exmilitares de la tiranía de Fulgencio Batista, 112 comerciantes, 67 casatenientes, 35 industriales, 24 propietarios de medios y 89 altos funcionarios de empresas.

A cada enrolado, la CIA entregó mensualmente (libre de impuestos) 175 dólares a los solteros y 225 a los casados, otros 50 dólares por el primer hijo y 25 por cada una de las demás personas bajo su abrigo, además de alimentación y alojamiento.

Los agresores tuvieron más de 200 muertos y mil 197 prisioneros y fueron destruidos 12 aviones, dos buques de transporte y tres barcazas.(PL)