Tienen fe en erradicación de pandemia educadoras santacruceñas

Santa Cruz del Sur, 19 may.- Los diversos colores que acicalan los jardines, el cuidado del huerto escolar y plantas medicinales llaman la atención de los visitantes de la escuela especial Tania La Guerrillera de la localidad.

En cada una de las áreas la limpieza ostenta la corona del bienestar sostenida por un gran coro de saltarines gorriones. La maravilla tiene allí afianzado semillero.

El Martí cercano al asta espera por los educandos para escucharlos entonar los fervorosos versos del himno nacional. Mientras que el personaje de ficción Elpidio Valdés sobre su caballo Palmiche parece decirle a su tropa de escolares-mambises que los espera pronto. La pandemia recibirá el toque de a degüello.

La ayuda de cada educador y del más sencillo trabajador en la preservación del plantel contribuye a incrementarle la hermosura, afirmaron María Eugenia Milanés Guevara y Ania Frías Quintero, maestra de cuarto grado y auxiliar pedagógica, en el mismo orden.

Milanés Guevara a dos de sus seis discípulos que integran el grupo con discapacidad intelectual, los atiende a través de un currículo alternativo, vital para la vida adulta independiente en el hogar.

Los demás, comentó, recibieron contenidos afines a la adición y la sustracción límite 100,  la multiplicación, redacción, y la división de palabras en sílabas antes de comenzar a cumplir el aislamiento social en los hogares junto a la familia.

La Frías Quintero desde su quehacer en el albergue contribuye a formar en los discípulos valores humanos, hábitos de higiene, orden y la imprescindible autoindepencia.

Se enternecen al mencionar los nombres de sus alumnos con los que se han encariñado. Muchos viven en comunidades alejadas de la cabecera municipal siéndoles difícil, puntualizaron, saber cómo se encuentran. La fe de que todo pasará rápido alegra el pensamiento de las educadoras santacruceñas María Eugenia y Ania.